domingo, 21 de abril de 2013

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN
 Mi amiga Laura que vive en Londres siempre me cuenta lo feliz que es, cuando va de compras, con sus amigos, que se lo pasa muy bien, en los entrenos de básquet. Que cada año se va de vacaciones tres veces. La relación tan fantástica que tiene con su madre, que van de compras juntas... Un día Laura me llamó, la encontré muy triste, le pregunté qué le pasaba y empezó a decirme que no había sido sincera conmigo, me comentó que su vida no tenía sentido, que se sentía sola, y le dije que no lo entendía, que su vida me parecía idílicos. ¿Qué había cambiado tanto para que ahora se sintiera así? Me explicó que sus padres no la entendían , que no compartían nada con ella, que no tenía amigos, que se había dado cuenta de que la utilizaban, cuando la necesitaba la llamaban pero si no pasaban de ella. Yo le dije que tenía que ver la vida de otra manera porque de amigos de verdad hay pocos, que si saliera más de casa y fuera a otros lugares y no se centrara con la misma gente conocería a más gente que la querrían como es y no por lo que tiene. Porque realmente las pequeñas cosas son las que te hacen sentir feliz

1 comentario:

  1. Muy bien, Carlota, es un buen recurso el de la conversación para hablar de este tema.

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