Una tarde, alrededor de las 15:30 estaba pensando en viajar a Antártida, y decidí irme a pasar unos meses, estaba súper entusiasmada por irme. Cuando llego el día de ir a Atlántida estaba súper nerviosa, tenia muchísimas ganas de llegar y ver lo que mis ojos nunca avían visto. Y por fin llegue sobre las 17:00. Todo eso era precioso. Un poco más tarde, sobre las 17:30 me encontré con un chico llamado Fer que llevaba allí mucho tiempo, porque le gustaba mucho pasar el día con los pingüinos. Me enamore total mente de un pingüino en especial, que lo llame Papucho, también avían muchos otros animales pero los que más me impresionaron fueron los pingüinos. Me enamore de ellos. Unas horas más tarde de llegar, Fer me acogió en su casa, y me quede. Nos lo estábamos pasando muy bien esos días incluso pensaba en quedarme allí para siempre, era algo impresionante, aunque me estaba muriendo de frio, me lo estaba pasando muy bien con todos los animales. A Papucho me lo lleve a casa, y le hice una piscinita al nado de la bañera, lo que no me gustaba mucho de estar allí es que no avía comida, y teníamos que matar alguno de los animales. Pero teníamos que sobrevivir aunque sea comiendo animales.
Dos años más tarde Papucho murió y yo me hundí totalmente, no encontraba ninguna razón para quedarme, Papucho era mucho para mí, claro que Fer me recordaba que el aun estaba con migo, pero a mí no me serbia, yo quería a mi pingüino. No me decidía, Así que decidí llamar a mi hermano y decirle que hacer, porque mi hermano ha sido un gran apoyo y confió en el plenamente. Mi hermano me dijo que si yo quería quedarme y le dije que no lo sabía, que por eso le llamaba, el me dijo que si tenía alguna razón por la que quedarme y le dije que sí, porque había conocido a un chico que no lo podía dejar allí solo entonces me dijo que si era importante para mi ese chico, y le dije que sí, pero que me sabia mal dejarlo allí solo. Entonces mi hermano me, dijo que si para el también era yo importante que se viniera con migo a España, y me pareció bien. Unas horas más tarde le dije a Fer que si quería venirse con migo a España, y me dijo que no sabía, que le sabia muy mal dejar a todos los animales allí, entonces lo vi claro, pensé en hacer un zoológico de solo los animales que había en España, y llamarlo Antártida. Le conté mi idea a Fer y le pareció muy bien. Cogimos a los animales los pusimos en jaulas, o algunos sueltos pero con nosotros llame a mi hermano y le dije que si nos podía venir a buscar con su helicóptero, y me dijo que si, los animales, Fer y yo esperábamos impacientes al avión. Cuando por fin llego subimos todos y nos fuimos a España. Cuando llegamos pensamos en donde pondríamos a todos los animales mientras monta vamos el zoológico. Pensamos y se me ocurrió que a lo mejor nos los cuidaban los de la perrera, aunque solo sea para perros, fuimos y preguntamos, después de convencerlo nos dijo que sí, pero le preguntamos que donde los pondría mientras esta vamos montando el zoológico, y nos dijo que el almacén había mucho espacio, y habían muchas piscinas era muy grande, Y dijimos que nos parecía bien. Pasaban los días y el negocio iba acelerando cada vez más y más. Al cavo de unos meses largos por fin acabamos, y fuimos a buscar los animales y los fuimos poniendo cada uno en su sitio, los animales se sentían muy agusto, en su nuevo hogar. Los días pasa van y cada vez venia mucha más gente. Fer y yo ya vivíamos juntos con mi hermano, el negocio iba muy bien. Pasados unos años Fer y yo decidimos ir a pasar unas vacaciones a Antártida. Y nos fuimos a pasar unas vacaciones, las pasamos genial, con nuevos animales nos quedamos bastantes semanas incluso meses.
Una tarde, alrededor de las 15:30 estaba pensando en viajar a Antártida, y decidí irme a pasar unos meses, estaba súper entusiasmada por irme. Cuando llego el día de ir a Atlántida estaba súper nerviosa, tenia muchísimas ganas de llegar y ver lo que mis ojos nunca avían visto. Y por fin llegue sobre las 17:00. Todo eso era precioso. Un poco más tarde, sobre las 17:30 me encontré con un chico llamado Fer que llevaba allí mucho tiempo, porque le gustaba mucho pasar el día con los pingüinos. Me enamore total mente de un pingüino en especial, que lo llame Papucho, también avían muchos otros animales pero los que más me impresionaron fueron los pingüinos. Me enamore de ellos. Unas horas más tarde de llegar, Fer me acogió en su casa, y me quede. Nos lo estábamos pasando muy bien esos días incluso pensaba en quedarme allí para siempre, era algo impresionante, aunque me estaba muriendo de frio, me lo estaba pasando muy bien con todos los animales. A Papucho me lo lleve a casa, y le hice una piscinita al nado de la bañera, lo que no me gustaba mucho de estar allí es que no avía comida, y teníamos que matar alguno de los animales. Pero teníamos que sobrevivir aunque sea comiendo animales.
Dos años más tarde Papucho murió y yo me hundí totalmente, no encontraba ninguna razón para quedarme, Papucho era mucho para mí, claro que Fer me recordaba que el aun estaba con migo, pero a mí no me serbia, yo quería a mi pingüino. No me decidía, Así que decidí llamar a mi hermano y decirle que hacer, porque mi hermano ha sido un gran apoyo y confió en el plenamente. Mi hermano me dijo que si yo quería quedarme y le dije que no lo sabía, que por eso le llamaba, el me dijo que si tenía alguna razón por la que quedarme y le dije que sí, porque había conocido a un chico que no lo podía dejar allí solo entonces me dijo que si era importante para mi ese chico, y le dije que sí, pero que me sabia mal dejarlo allí solo. Entonces mi hermano me, dijo que si para el también era yo importante que se viniera con migo a España, y me pareció bien. Unas horas más tarde le dije a Fer que si quería venirse con migo a España, y me dijo que no sabía, que le sabia muy mal dejar a todos los animales allí, entonces lo vi claro, pensé en hacer un zoológico de solo los animales que había en España, y llamarlo Antártida. Le conté mi idea a Fer y le pareció muy bien. Cogimos a los animales los pusimos en jaulas, o algunos sueltos pero con nosotros llame a mi hermano y le dije que si nos podía venir a buscar con su helicóptero, y me dijo que si, los animales, Fer y yo esperábamos impacientes al avión. Cuando por fin llego subimos todos y nos fuimos a España. Cuando llegamos pensamos en donde pondríamos a todos los animales mientras monta vamos el zoológico. Pensamos y se me ocurrió que a lo mejor nos los cuidaban los de la perrera, aunque solo sea para perros, fuimos y preguntamos, después de convencerlo nos dijo que sí, pero le preguntamos que donde los pondría mientras esta vamos montando el zoológico, y nos dijo que el almacén había mucho espacio, y habían muchas piscinas era muy grande, Y dijimos que nos parecía bien. Pasaban los días y el negocio iba acelerando cada vez más y más. Al cavo de unos meses largos por fin acabamos, y fuimos a buscar los animales y los fuimos poniendo cada uno en su sitio, los animales se sentían muy agusto, en su nuevo hogar. Los días pasa van y cada vez venia mucha más gente. Fer y yo ya vivíamos juntos con mi hermano, el negocio iba muy bien. Pasados unos años Fer y yo decidimos ir a pasar unas vacaciones a Antártida. Y nos fuimos a pasar unas vacaciones, las pasamos genial, con nuevos animales nos quedamos bastantes semanas incluso meses.
1 comentario:
Muy bien, Ariadna. Te has "estrujado" el cerebro de forma asombrosa; así se desarrolla este músculo, el más importante que tenemos. Muy bien por tu parte
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