
Me despierto, en medio de la noche, tengo mucho dolor en el cuerpo y frío.
¿Qué hago aquí? ¿Dónde estoy?
Miro a mí alrededor y solo veo que estoy dentro de una casa abandonada, al fondo hay una puerta que da al baño.
Yo estoy sentada en una silla con las manos atadas.
No me acuerdo de nada, lo único que recuerdo es que estaba en la discoteca y se me acercó un chico con una copa para invitarme.
¿Me habrá drogado?
Todos estos moratones que tengo en mi cuerpo, ¿me los habrá hecho él?
Yo no recuerdo haberme defendido. ¿Me habrá violado?
No tengo tiempo de pensar.
Debo huir, yo no quiero estar aquí retenida.
Son por lo menos tres personas, si ven que me escapo me matarán; pero si me quedo que será de mi.
Mis padres me deben estar buscando, debo avisarles, ¿pero como?
Me viene a la cabeza, la discusión que he tenido con mi madre, está mañana, si le hubiera hecho caso y no hubiera salido sola por la noche, quizás nada de esto hubiese pasado.
Me pongo a llorar, tengo miedo, no creo que sea capaz de poder huir.
Siento que dos de los secuestradores se pelean, primero solo son gritos, pero al poco tiempo pasan a las manos, el tercer secuestrador intenta separarlos, está es mi ocasión o escapo ahora o ya no podré hacerlo.
Consigo deshacerme las manos y corro sin hacer ruido hacia la ventana del lavabo, es una ventana estrecha, pero seguro que podré salir.
Salgo por la ventana y me adentro en el bosque, he de conseguir llegar hasta la carretera mas próxima, seguro que allí encontraré alguien que me pueda ayudar.
Cuanto mas corro, mas feliz estoy seguro que lo voy a coneguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario