
Era una noche de invierno en casa de Marc y Belle.
Belle estaba contenta mientras preparaba la cena, sabía que pronto recibiría la llamada de su amado Marc.
Sonó el teléfono, Belle se dirigió rápidamente al comedor.
- Dígame
-Hola Belle, soy Marc ¿Cómo estas?
-Hola querido, estoy bien. ¿Regresaras ya pronto a casa?
-Esta misma noche cojo el avión, mañana por la mañana ya estaré en casa, justo a tiempo para celebrar tu aniversario.
-Por fin, hasta mañana Marc.
-Hasta mañana Belle.
Belle colgó el teléfono, estaba radiante, habían sido dos semanas muy largas sin Marc a su lado. Pero Belle estaba feliz, Marc había encontrado otro trabajo cerca de casa, ya no tendría que pasar tanto tiempo sin su amado.
Marc llegó muy temprano, pero Belle ya hacia rato que lo estaba esperando en la puerta de casa.
-Marc, que alegría por fin juntos otra vez.
-Belle te he echado tanto de menos.
Los dos se abrazaron fuertemente.
Entraron en casa, entonces Marc le dio un regalo a su amada, era un colgante muy bonito, Marc ayudo a Belle a ponérselo, mientras le susurraba al oído:
-Me gustas cuando dices tonterías, cuando metes la pata, cuando mientes, cuando te vas de compras con tu madre y llego tarde al cine por tu culpa.
Belle le contesto:
-Me gustas más cuando es mi cumpleaños y me cubres de besos y tartas, o cuando eres feliz y se te nota, o cuando eres genial con una frase que lo resume todo, o cuando ríes (tu risa es una ducha en el infierno), o cuando me perdonas un olvido.
Marc se emocionó con las palabras de Belle y le dijo:
-Pero aún me gustas mas, tanto que casi no puedo resistir lo que me gustas, cuando, llena de vida, te despiertas y lo primero que haces es decirme: “Tengo un hambre feroz esta mañana. Voy a empezar contigo el desayuno”.
La pareja se beso emocionada y juntos abrazados se fueron hacia la cocina a preparar el desayuno.
Belle estaba contenta mientras preparaba la cena, sabía que pronto recibiría la llamada de su amado Marc.
Sonó el teléfono, Belle se dirigió rápidamente al comedor.
- Dígame
-Hola Belle, soy Marc ¿Cómo estas?
-Hola querido, estoy bien. ¿Regresaras ya pronto a casa?
-Esta misma noche cojo el avión, mañana por la mañana ya estaré en casa, justo a tiempo para celebrar tu aniversario.
-Por fin, hasta mañana Marc.
-Hasta mañana Belle.
Belle colgó el teléfono, estaba radiante, habían sido dos semanas muy largas sin Marc a su lado. Pero Belle estaba feliz, Marc había encontrado otro trabajo cerca de casa, ya no tendría que pasar tanto tiempo sin su amado.
Marc llegó muy temprano, pero Belle ya hacia rato que lo estaba esperando en la puerta de casa.
-Marc, que alegría por fin juntos otra vez.
-Belle te he echado tanto de menos.
Los dos se abrazaron fuertemente.
Entraron en casa, entonces Marc le dio un regalo a su amada, era un colgante muy bonito, Marc ayudo a Belle a ponérselo, mientras le susurraba al oído:
-Me gustas cuando dices tonterías, cuando metes la pata, cuando mientes, cuando te vas de compras con tu madre y llego tarde al cine por tu culpa.
Belle le contesto:
-Me gustas más cuando es mi cumpleaños y me cubres de besos y tartas, o cuando eres feliz y se te nota, o cuando eres genial con una frase que lo resume todo, o cuando ríes (tu risa es una ducha en el infierno), o cuando me perdonas un olvido.
Marc se emocionó con las palabras de Belle y le dijo:
-Pero aún me gustas mas, tanto que casi no puedo resistir lo que me gustas, cuando, llena de vida, te despiertas y lo primero que haces es decirme: “Tengo un hambre feroz esta mañana. Voy a empezar contigo el desayuno”.
La pareja se beso emocionada y juntos abrazados se fueron hacia la cocina a preparar el desayuno.
2 comentarios:
Excelente
Gracias, Blas
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