
Daniel va desde Estados Unidos a Barcelona para dar un concierto en la Tierra donde nació, ya que es un niño muy famoso porque toca muy bien el violín y tiene mucho talento.
Daniel decide escaparse de su hotel en Barcelona para ver la casa donde vivió, solo quiere recordar viejos tiempos, como cuando sus padres estaban juntos, pero con tan mala suerte que los dueños no están y decide marcharse. Por el camino escucha una melodía con muchos sentimientos y muy expresiva, es un hombre mayor que está tocando en la calle su violín pero se da cuenta que nadie le echa dinero, él se queda asombrado de lo bien que lo toca así que le echa dos mil pesetas Tobías, que es así como se llama el violinista, no los quiere aceptar, ya que cree que es mucho dinero y que él no toca por el dinero, sino porque le gusta tocar y sentir la música. Daniel y Tobías mantienen una conversación larga, en la que Tobías le cuenta que acabó en la calle porque, tocaba bien, pero no era suficiente con eso, había que tener talento para ello y solo las personas elegidas nacen con él. Daniel le cuenta que tiene problemas con su madre y que echa de menos a su padre, pero aún no le quiere contar que él va a una escuela especial para prodigios de la música y que él toca también el violín. Tobías va a echar una meada cuando le confía el violín a Daniel, que se han hecho muy amigos e inseparables, Daniel cierra los ojos y empieza a tocar, al minuto mucha gente está llorando de ver lo bien que se desarrolla el chaval, Tobías comienza a llorar al ver que ese chico tiene talento y que está expresando esa melodía con muchos sentimientos. Daniel entonces se lo cuenta todo, le cuenta que hoy está en Barcelona para dar un concierto en el Liceo. Daniel le dice que el tocará hoy en el liceo si Tobías le viene a ver, Tobías está encantado de ir a verle, y le recomienda que no desaproveche el talento que tiene porque muchos músicos matarían por él y también le recomienda que hable con su madre de sus problemas.
Cuando llegan al hotel todos están preocupadísimos por Daniel, Daniel le dice a su madre que reserve una entrada para Tobías porque se la merece. Es la hora, Daniel sale delante del escenario, lo envuelven de aplausos, pero antes de empezar le dedica los aplausos a Tobías y delante de todos dice que Tobías fue músico y lo será hasta el resto de sus días y se merece estos aplausos por tocar con ese sentimiento y por no dejar de hacerlo nunca pase lo que pase.
1 comentario:
Sandra, buen resumen. Te falta citar el autor de la novela.
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