
Era una mañana soleada y ella paseaba por el campo recogiendo flores como siempre hacia.
Iba bajando por el prado, porque buscaba sus flores favoritas, las amapolas que estaban en la parte baja de la montaña.
Pasando por un atajo que era un caminito muy estrecho escuchó un ruido, no se giró, porque pensó que detrás suyo podía haber nadie por ese camino tan estrecho y a tal hora de la mañana, era muy pronto y ese atajo era poco conocido
Lo volvió a escuchar y empezó apresurar el paso, y una vez mas ese ruido le llamo la atención y tubo la tentación de girar-se no vio nada.
Siguió andando pero decidió tirar hacia atrás haber de donde podía proceder ese ruido.
Mirando entre las plantas los árboles las flores encontró un caballo allí tendido en el suelo.
Estaba herido tenia una herida en la pata delantera del lado izquierdo.
Decidió no ir a buscar las flores y irse corriendo hacia su casa para contarle lo que Avia visto a su madre y haber si su padre y su tío la podían ayudar.
Estaban todos fuera su padre y su tío y el resto de trabajadores estaban acabando lo que seria el nuevo granero.
Su primo acaba de llegar de pastar las ovejas.
Su hermana venia de muñir las vacas.
Los reunió a todos para contarles que cuando iba hacia lo bajo de la montaña se encontró aun caballo al que no pudo llevarse hacia casa porque tenia una herida en la pata y apenas podía ponerse en pie.
Convenció a su padre para que fuera con el remolque a buscarlo y lo pusiera en uno de los establos que tenían con los demás caballos y así de mientras se recuperaba buscarían su dueño, porqué no parecía ser salvaje.
No podían pasar por el atajo ya que era un camino muy estrecho por el cual la camioneta no conseguirán pasar así que fueron a pasar por la carretera normal.
Cuando lo consiguieron cargar y llevarlo a casa lo pusieron en un estable con el otro caballo que tenia mal la pata también y le hacían una pequeña rehabilitación.
Al amanecer del día siguiente estaría allí el veterinario para hacerle una revisión.
Lo encontró en perfecto estado a pesar de lo de la pata que se le curaria pronto si lo dejaban reposar y no lo forzaban.
El veterinario les dijo que esa raza de caballo es muy bueno en las competiciones si se domesticaba bien.
Cuando el caballo estuvo en buenas condiciones decidieron prepararlo para las competiciones del pueblo que serian dentro de dos semanas.
Y de paso enseñarían a Elsa a montar, para que pudiera dominar bien al caballo.
Ya que no le gustaba mucho montar.
Por ser el primer concurso quedaron los 3 del pueblo.
Siguieron practicando asta que salieron las competiciones de la ciudad.
Allí triunfaron aun mas llegaron a ser lo primero de su categoría Elsa y toda su familia estaban muy contentos, ya que al principio no les hacia mucha gracia tener ese caballo.
Un día apareció un hombre desconocido alguien en su casa, decía ser el dueño del caballo.
Decía que el caballo tenia un signo en la tripa,lo miraron y era verdad.
Elsa le tenia mucho cariño y no quería que se lo llevaran.
Su padre quería que su hija fuera feliz asi que le intento comprar el caballo a ese hombre a primer momento se resistía pero al ver la carita de Elsa acepto el trato.
1 comentario:
Cristina, este cuento está muy bien escrito. Tiene mucho encanto, pero debes pasar siempre un corrector. Corrige ahora la ortografía.
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