Final Wire Girls
Después de un largo día de, lleno de estrés, sorpresas, ilusiones… llegué a España de madrugada, a eso de las cuatro y media. Lo primero que hice fue ir a mi casa y acostarme.
Me desperté a la hora de comer, tenía poca hambre y mucho que pensar. A primera hora de la tarde, fui a Z.I, a hablar con mi madre de todo lo sucedido. No sabía por donde empezar.
Mi madre rompió el hielo.
-¿Y bien?- la pregunta clave.
-Mamá, me tienes que hacer una promesa, todo lo que hablemos aquí, ahora, no saldrá de aquí.
-De acuerdo, hijo, pero, ¿qué es eso tan importante que me vas a contar?
-Bueno, como sabes, tenía una pista, un indicio, pues bien, fui a Aruba (ahora más o menos contaría todo lo que se narra en la historia, y para no repetirlo, dejo este espacio) […] y eso es todo lo que pasó. Ahora viene mi dilema, ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo debemos actuar? Estoy confuso.
… Hubo un silencio profundo, amargo, pensativo, un silencio que pareció eterno pero al final mi madre contestó.
-Ohh, sí, creo que debemos dejar las cosas como están, no cambiar la historia, simplemente decir una mentira piadosa, que a nadie molestará. Vamos a publicar su muerte. Pero escucha, ¡me la tienes que presentar!
Epilogo
Bueno, bueno, aquí estoy, las cosas han cambiado desde la última vez: me he mudado a Aruba, tengo una hijita, con Vanessa. Nos casamos, en secreto, es más, fue mi madre quien nos caso (por lo civil, claro). Nada ha cambiado desde mi reportaje, el que me llevó a la élite del mundo de los misterios, donde trabajo ahora, en Cuarto Milenio, me he apoderado de la nave del misterio. Y, que todos están más tranquilos, se celebró una misa en el Aruba, en su “tumba” y ya nadie se ha vuelto a preocupar.
*Isabel, lo de Cuarto Milenio, es un poco en plan broma, pero si quieres lo puedo cambiar por otra cosa, como agencia de detectives, o algo así. NO, QUEDA PERFECTO.
1 comentario:
Buena redacción y perfecto el sentido del humor.
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