Cuando Jon llegó a su casa, meditó qué hacer con la historia de Vania. ¿Vendía una entrevista falsa con las fotos de la tumba de la una vez Wire-Girl? ¿O lanzaba al mundo la noticia de que Vania seguía viva en un lugar del Caribe llamado Aruba? Era una decisión muy complicada para

recaer sobre su persona. Si decidía callar sobre el paradero de Vania, no solo no lo sabría el mundo entero, sino que tampoco se lo podría contar ni a su madre, ni a Sofía, ni a nadie en un futuro, ya que ese secreto tan grande que guardaba, podía escapársele a alguien por unos cuantos billetes. En fin, difícil decisión. Después de varias horas consultándolo con la almohada, tomó su decisión. Se dirigió al despacho de su madre en ZI a presentarle los resultados. Elsa, como siempre, estaba sentada en la recepción con una sonrisa en la cara.
- ¿Vienes con la exclusiva, o te marchas otra vez de viaje? –dijo bromeando
- ¡La tengo! Dentro de muy poco la podrás leer en la revista.
Elsa se quedó pasmada. Jon siguió hacia el despacho de su madre para comunicarle la conclusión final del caso Vania. Dos toques en la puerta bastaron para que su madre supiera que se trataba de él.
- ¿Dónde está Vania? –dijo impaciente
- Verás mamá… Tengo malas noticias. Cuando llegué a Aruba, busqué, según la información con la que contaba, la casa de Noraima.
- Sí…
- Llamé a la puerta y la mujer me cedió el paso a su casa. Estuvimos hablando sobre el mito de Vania, la enfermedad que sufrió, la rehabilitación en la clínica, y su vuelta a casa. Vania no duró más de diez meses con vida al salir de la clínica, no estaba recuperada. Aquí tienes mi reportaje.
Sin más, salió de la sala para parecer afectado sobre la falsa muerte de Vania. Aunque durante los siguientes años su madre no volvió a mencionar a Vania, ella sabía que no era verdad lo que su hijo le había contado, llámalo intuición de madre. Respecto a él y Sofía, acabaron siendo pareja, y ella dejó su sueño de ser modelo apartado para centrarse en su actual trabajo. Su romance, por cierto, no duró demasiado. Y Jon, siempre que tenía tiempo, dinero y libertad, iba a visitar a su amiga apartada del mundo real, Vania.
1 comentario:
Muy bien, Alba, muy buena redacción. La entrada está bien etiquetada.
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