
Cuando llegó a la pescadería no sabía qué coger para la cena de esa noche, podía coger gambas, merluza, mejillones, o si apuraba el bolsillo podía coger hasta una langosta o percebes. Pero vio que los mejillones estaban de oferta y compró un quilo, si le sobraban, los comería en otra ocasión. Cuando entró por la puerta de su casa, lo primero que hizo fue limpiar los mejillones, y mientras se hervían puso la mesa, dos platos, dos vasos… el temporizador de la cocina indicaba que los mejillones estaban listos. Fue ansioso a ponerlos en el plato. ¿Y el otro plato? Era para las cáscaras. ¿Y el otro vaso? Uno para el agua y otro para su vino tinto. Desgraciadamente, otra noche a solas con su televisión.
4 comentarios:
¡Muy original, creativo y gracioso! Buena idea
3+3+3+4= 13
Esta muy bien,
2+3+2+3=10
És original,y esta muy bien
2+3+3+2+3
¡Muy original i divertido!
4+3+4+3
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