
Biografía del autor
Dio sus primeros pasos artísticos junto a su abuela María Bessemers, famosa miniaturista, pasando después al taller de Pieter Goetkint. En su primera etapa pintó flores y naturalezas muertas, y ya por entonces, por su destreza se le llamó 'Brueghel de terciopelo'. Consciente Jan de que su verdadero aprendizaje aun estaba por llegar, se trasladó a Italia, gozando de la protección del cardenal Borromeo y apreciando con devoción las obras de Miguel Angel, Rafael y Leonardo.
Al regresar a Flandes se instala en Amberes, donde trabaja para los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, en Bruselas, y forma un importante taller en el que participarán artistas como Rubens o Sebastian Vrancx, colaborando en múltiples series como los “Cinco Sentidos” o “Ataque a un convoy”, ambas en el Museo del Prado.
Se hizo famoso gracias a sus paisajes minuciosos con escenas representaciones bíblicas o mitológicas. Uno de los géneros con el que logró un gran éxito y abrió una vía interpretativa es el de la pintura de flores en el que demuestra unas dotes de observación muy agudas y sabe expresarse con una especial facilidad para el color y las texturas de cada pétalo. Se dice que pintaba las flores del natural tardando meses pues esperaba a que el ejemplar floreciera por completo, por ello sus cuadros adquirían un precio muy elevado.
Su estilo fue perpetuado por sus hijos Jan Brueghel II (1601-78) y Ambrosius Brueghel (1617-75). “La batalla de Arbela” (1610, Louvre, París), las cinco tablas sobre los sentidos del Museo del Prado (Madrid) y “Cuenco con joyas” (1618, Museos Reales de Bellas Artes, Bruselas) están consideradas como tres de sus mejores obras.
Explicación del cuadro
El cuadro de jardin d’Eden explica la historia de un chico i una chica que el chico da una manzana que no tenía que comer a la chica pero al final la come i Dios la castiga echándola del jardín.
Mito
Dios plantó un jardín en Edén de donde salía un río que se dividía en cuatro brazos, dos de ellos los conocidos ríos Tigris y Éufrates que desembocan por el actual Kuwait en las aguas del Golfo Pérsico. Según la fábula bíblica, ya en el jardín, Dios forma al hombre, sin darle un nombre, y planta árboles frutales y otros dos árboles especiales: el árbol de la ciencia del bien y del mal, y el árbol de la vida en el centro del jardín, y le manda al hombre. Luego forma a la mujer. Después el autor señala cómo la mujer le dice a la serpiente que Dios les ha dicho que no han de comer del fruto del árbol de la ciencia. Dios le había dicho a él que no comieran del árbol que está en el centro. El caso es que comen del fruto del arbol de la ciencia. El caso es que el Dios maldice a su creación -serpiente, hombre y mujer- y después de ello el hombre da a la mujer el hombre de Eva. Entonces el Dios expresa su fastidio porque el hombre haya llegado a ser como el mismo Dios, conocedor del bien y del mal, y expresa su deseo de que el hombre no tome del fruto del otro árbol, el de la vida para que no viva para siempre, así que le expulsa del jardín. Alguna razón debía tener el Dios para que su hombre no alcanzara la inmortalidad.
Vincenzo Camuccini







<!--[endif]-->