En la actualidad, todo o prácticamente todo se basa
en las apariencias. Nuestras relaciones sociales, incluso personales están basadas,
al menos en un principio, por nuestra imagen. ¿Por qué hemos llegado a esto? La
respuesta radica en el avance de la telecomunicación y las redes sociales.
Ahora todo el mundo tiene acceso a Internet y televisión, donde, de diferentes
modos te implantan la idea de un físico, estética e incluso manera de pensar. Estos
fenómenos son seguidos por masas y se les da el nombre de moda. Vemos gente a nuestro alrededor que visten y hablan
igual y es entonces cuando, si no vas como ellos, te sientes excluido y
finalmente sucumbes a la presión social y te unes a ellos. En ese momento,
cuando tenemos una sociedad de clones, es cuando empieza el mundo dirigido por
la hipocresía y las apariencias.
Cuando el mundo entero se basa en la imagen,
inconscientemente escogemos a las personas que nos rodearan en nuestra vida por
cómo nos entran por primera vez por los ojos. Muchas veces, no damos la
oportunidad de hablar a una persona que a primera vista no ha cumplido los
requisitos que hoy día pareces necesitar si quieres ser alguien, y
probablemente, hayas dejado atrás a una buenísima persona, que seguramente te
pueda aportar mucho más que la que le darás la oportunidad de entrar en tu vida
por el simple hecho de cumplir los requisitos sociales. Y es aquí donde entra
ese dicho que tanta razón tiene que dice “Las
apariencias engañan”.
Otro tema a tratar sobre la sociedad que hemos
creado, es la hipocresía. Si hemos dicho que para ir a la moda tienes que
seguir un estilo de vida que se te ha marcado desde los medios, y tú a toda
costa quieres ser partícipe del show, seguramente irás a lugares donde se
encuentre ese tipo de gente, y te relacionarás con ellos aunque eso implique
falsear un poco tu visión sobre ellos. Lo más seguro es que alabes sus
comentarios o el nuevo sombrero que se ha comprado, pero en cuanto tienes la
oportunidad, le criticas ante otras personas que sabes que no son muy afines
entre sí. Y poco a poco, construyes una red de mentiras e hipocresía que ni
siquiera sabes cómo eres tú mismo.
Y en resumen, esta es la clase de sociedad que
estamos creando basada en las apariencias y no en el interior; en la hipocresía
y no en la verdadera amistad.
1 comentario:
Alba, todo perfecto.
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