Para ser sincero nunca me he identificado con un lugar
geográfico concreto. No me gustan las fronteras, si de mí dependiera no
existirían. Tampoco me gustan las banderas, ni los himnos, aunque quizás sea
porque la letra del de mi país no me inspira demasiado. Llevo residiendo en
Cambrils durante bastantes años, y lo podría considerar mi pueblo, ya que
en mi opinión cada uno es del lugar donde reside.
Sin embargo, siento un apego especial hacia la tierra de la
que provengo, sobre la cual todos los poetas escriben y el lugar donde los
buenos recuerdos de los primeros años de vida. De esta manera, cuando como todo en la
vida lo pierdes, pasas a mirarlo con buenos ojos y actitud melancólica, sintiendo gran
aprecio. Por consiguiente, cuando veo una foto de la Cuitat de les Arts i les Ciències, no se me
viene a la cabeza el pelotazo urbanístico y el derroche económico que esto
supuso, me recuerda más bien a cuando lo visitaba con mis padres de pequeño y
sonreía con ilusión ante unos edificios tan grandes y raros, inconsciente de lo
primero.
Esto no quiere decir, no se me malinterprete, que considere
que Valencia, o más concretamente Sedaví, donde vivía anteriormente, sea superior a
Cambrils. De hecho tampoco creo en la superioridad de un lugar sobre otro. Cada
lugar, por recóndito que sea, tiene un valor y unas posibilidades que otros no
te dan, de ahí el placer de viajar. Además, cada lugar te enseñará algo
diferente, y cuantas más realidades distintas conozcas, más comprenderás acerca este mundo tan ajetreado.
¿No es cierto que cada lugar tiene sus ventajas e inconvenientes? Por ejemplo, me gusta la playa de Cambrils, aunque deteste
los mosquitos y el frío viento en invierno. De Valencia me encantan las fiestas
populares como las fallas, pero no me gusta nada el agobiante calor.
Lo importante es mejorar cada día en la medida que uno pueda,
tratando de dar felicidad y sumando
entre todos poco a poco en el lugar en el que habitas, que debido a las vueltas
que da la vida, nunca se sabe qué te deparará el destino ni dónde estarás en un
futuro (seguramente en Alemania, ya que aquí no se trabaja).
Por tanto, en mi opinión, lo que te hace estar pegado a tu
pueblo es la gente que conoces, te ayuda y te enseña.

1 comentario:
Marcel, buenos argumentos.
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