Mi retrato conceptual

miércoles, 22 de febrero de 2017

Relato ficción




                       RELATO FICCIÓN 
Herbal finalmente murió de viejo y Miaría Da Vicitaçao encontró al amor de su vida, un cliente que siempre venia al club, el la convenció para que dejara la prostitución y formaron una familia, a los dos años de haberse mudado juntos el primer hijo, al que llamo Herbal y la pequeña Marisa en honor a Herbal. Un día cuando el pequeño Herbal que ahora ya es un hombre echo y derecho tenia 22 años le pregunto a su Madre que por que le puso ese nombre si era un nombre familiar o porque simplemente le gusto, ella le dijo que era una larga historia, pero a Herbal le encanta preguntar porque esta en segundo curso de periodismo y el le dijo que seria todo oídos. Ella toda llena de cables enchufada a una maquina respiratoria en un triste hospital en que los días eran angustiosos, lentos y deprimentes le contó toda la historia en las quimioterapias de Miaría a las que su hijo la acompañaba eso le servía a ella para no agonizar tanto, durante el tratamiento al que se sometía por su metástasis. Al apenas terminar la historia Miaría ya casi no podía hablar, le faltaba la respiración y escupía sangre mientras agonizaba contándole la historia a su hijo. Cuando termino ella agarro su puño y le dijo tartamudeando durante cinco minutos lentamente que en casa, en su habitación arriba del armario, hay una caja llena de recuerdos de su juventud y allí encontraría el famoso lápiz del carpintero cayendo una lágrima sobre su ojo con un fuerte pitido de la maquina respiratoria, Herbal cerro los ojos de su madre y por una parte orgulloso de haber podido compartir momentos tan tristes, pero a la vez con tanta complicidad en los últimos días de vida de su madre a la que tanto amaba.

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