
(Inventada; no me lo he leído.)
Aunque dormí más o menos quince horas, me desperté agotada. A las tres comí y me fui a San Salvador, para conocer mundo.
Cuando llegué me encontré una catedral muy grande, no lo dudé y entré enseguida.
Había mucha gente, y allí conocí a María Reina, una señora que, como yo, vino desde Europa. Me contó que se enamoró de la ciudad y, entonces, decidió quedarse a vivir allí. Ella vivía en un piso muy extenso, enfrente de una plaza blanca y grande, pero no era feliz del todo. Era muy solitaria y tenía un gatito, pero que se le murió.
Desde entonces, decidí ir a visitarla algunos días.
Cuando no estaba con María Reina, daba paseos muy largos, y visitaba ciudades como Chinandega, Managua, Orosí o San José.
Un día, descubrí un parque natural, el Parque Natural de Tapantí. Era precioso. Estuve todo unos días descubriéndolo, caminando por él; hasta que, un día, me enteré que mi padrastro estaba en peligro.
2 comentarios:
Ani, esto puede mejorarse. Bien que no hayas leído el libro, pero tú no debes cometer faltas ortográficas. También podrías haberte lucido más con buenas descripciones y buscando información real de los paisajes. Y una buena imagen...
Lo de las faltas, que me pareció extraño.
Ahora pongo la imagen.
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