La magia del amor
Estaba yo preparando me un té en mi cocina cuando de repente sonó el timbre, era Marc. Lo conozco desde el instituto, es un chico amable, alto y muy guapo. Me sorprendió su aparición ya que él a esta hora debería estar trabajando. Pero bueno, le abrí y él me entregó un bollo, parecía esponjoso y olía muy bien, como a vainilla. Así que le preparé un té también a él y nos sentamos a charlar. Me contó que estaba triste porque se había muerto su abuela pero que ya lo había superado. Pero lo mejor es que su espectáculo seguía en pie, él era mago, trabajaba en un hotel haciendo shows los martes y viernes. Y como tal, se puso a hacer un truco nuevo, y de repente de detrás de mi oreja saco una rosa preciosa y me sacó una maceta pequeña de la chaquetita, hasta con tierra.
- Me gustas cuando dices tonterías
Así que siguió con su espectáculo y sacó unos papeles que me hizo leer, en resumen: él quería que yo fuera su nueva ayudante. Me sacó un vestido y me dijo que me lo fuera a probar mientras esperaba junto a mi pequeña cocina, mirando por la ventana, con el ruido de la tetera de fondo. Salí con el vestido negro, el cuello largo y blanco, con ondulaciones hacia abajo y de repente él se me acercóy me dijo:
- Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno
Y acto seguido me besó, y susurró Belle te quiero, ¿pero tú sientes lo mismo por mí? Sin pensarlo dos veces afirmé con la cabeza y me volvió a besar.
1 comentario:
Muy bien, Alberto, has escrito una buena historia.
Publicar un comentario