Por la mañana me levanté temprano porque estaba nervioso y tenía muchas ganas de irme con el tren. en bici por Cambrils.A las once me fui con mis abuelos y mi hermano a la estación del Camp de Tarragona a buscar el tren. Era un Altaria del TALGO, de la generación 6, con la composición 252 de RENFE. Allí había otros trenes: el Valero (de Siemens), aún en pruebas, y el TALGO 102 (Pato350) de RENFE.
A las 12.45 llegaba nuestro tren. Buscamos nuestro coche, entramos y nos fuimos. Las sillas no eran muy cómodas y estábamos un poco estrechos. Por fuera se veían campos i almendros florecidos. Llegamos en Zaragoza hacia las 13.15.
Cogimos un taxi hacia el centro de Zaragoza, pasamos al lado del río Ebro. Nos fuimos a comer a un restaurante típico de Aragón donde había todo tipo de platos.
Después de comer, nos fuimos a ver el río de cerca. Bajaba muy fuerte. No se parece nada al de Tortosa. Fuimos hacia la catedral de la Pilarica. Era muy grande y me gustaron mucho los tejados, se parecían a los de Gaudí. Entramos en la catedral. Me encantó. Era maravillosa. Había un agujero en el techo, de las bombas que cayeron. Dos no explotaron y dicen que fue un milagro, pero yo creo que fue por un fallo técnico.Fuimos a dejar una vela y a besar a la Virgen del Pilar.
Después nos fuimos a la estación de las Delicias a coger el Ave. Para llegar tuvimos que ir a buscar el autobús. No sabíamos dónde estaba y no encontrábamos ninguna parada de autobuses. El conductor del autobús nos dejó a 12 kilómetros de la estación y no sabíamos dónde estaba . Empezamos a preguntar pero ninguno de los de Zaragoza lo sabía. Unos nos decían hacia arriba, otros abajo, unos a la derecha, otros a la izquierda.
Llegamos en la estación con el tiempo justo. Casi perdimos el tren. Entramos en el Ave. Parecía un avión, era muy amplio y lujoso. Nos sentamos. Cuando salimos de la estación con el tren, mi hermano y yo nos levantamos y nos fuimos a visitar todo el tren desde nuestro vagón clase turística hacia clase club, pero no nos dejaron entrar. Era más moderno que el Altaria.
Llegamos a la estación de Tarragona a las 8:30. Nos fuimos directamente al coche. Estábamos cansados. Llegamos a casa y me fui directamente a la cama.
Marc Matamoros
Después nos fuimos a la estación de las Delicias a coger el Ave. Para llegar tuvimos que ir a buscar el autobús. No sabíamos dónde estaba y no encontrábamos ninguna parada de autobuses. El conductor del autobús nos dejó a 12 kilómetros de la estación y no sabíamos dónde estaba . Empezamos a preguntar pero ninguno de los de Zaragoza lo sabía. Unos nos decían hacia arriba, otros abajo, unos a la derecha, otros a la izquierda.
Llegamos en la estación con el tiempo justo. Casi perdimos el tren. Entramos en el Ave. Parecía un avión, era muy amplio y lujoso. Nos sentamos. Cuando salimos de la estación con el tren, mi hermano y yo nos levantamos y nos fuimos a visitar todo el tren desde nuestro vagón clase turística hacia clase club, pero no nos dejaron entrar. Era más moderno que el Altaria.Llegamos a la estación de Tarragona a las 8:30. Nos fuimos directamente al coche. Estábamos cansados. Llegamos a casa y me fui directamente a la cama.
Marc Matamoros
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