Abdullah estaba molesto por la luz del alba que penetraba por la ventana, se levanto molesto para empezar otro dia como cualquier otro.
Ir a trabajar era duro però el era la única persona a la que le gustaba su trabajo con locura, le encantaba su vida y el era un hombre reservado sabio i humilde
Su debilidad era la comida.
Le encantaba comer diferentes platos y lo que mas le gustaba era cocinarlos él.
Però su debilidad era el pan marroquí con su delicioso aceite que él mismo hacia.
Cada mañana después de hacer lo rutinario(lavar-se la cara, vestir-se,etc) iva a la cocina y se hacia pan con aceite.
Para él era su momento favorito del dia ya que se levantava temprano y mientras comia ese delicioso manjar podia ver el alba como cada vez era más intenso hasta que era de dia. Un momento único y también increíble.
Mientras veia un succeso extraordinario y ademas natural, pensaba en la comida que prepararia despues de trabajar para comer. Aquel dia decidió que comeria cuscús, ya que era lo que más le apetecia porque el dia antes habia comprado todos los ingredientes requiridos para poder preparalo, y ademas unos ingrdientes frescos y naturales de los más ricos que hay en el mundo. Era un privilegió cocinar esa comida però más lo era comer-la. O almenos eso decía y pensaba Abdullah.
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miércoles, 13 de abril de 2011
Abdullah Jinjie
Abdullah Jinjie despierta a las 8:00 de la mañana, desayuna un te y varios tipos de tortas elaboradas con distintos tipos de harinas y mermeladas, despues sale a dar una vuelta por las calles del Meknes,con destino a la mezquita, a rezar, reza 5 veces al dia devido a su religión,después va a comprar aceite artesanal a la tienda de un amigo suyo, despues va a visitar a los vecinos y charlan un rato, cuando vuelve a casa, su mujer ya esta preparando la comida, un plato de Cuscús y tambien esta elaborando de forma artesanal ella el pan. Su mujer no suele salir de casa, por respeto a su marido, y lleva siempre puesto un pañuelo. Abdullah y su familia acaban de comer, entonces Abdullah Jinjie se dirige a su trabajo, que trabaja en la producción de aceite, se lleva a su hijo y le explica el preceso, le enseña, para que cuando sea mas mayor se dedique a lo mismo. Acaba de trabajar tarde y decide ir a rezar pero estavez con su hijo, van a rezar a la mezquita pero siempre mirando a la Meca, cuando acaban de rezar, Abdullah se lleva a su hijo a conocer el pueblo, le enseña el palacio Dar El Makhzen, que situado en el municipio urbano de Mechouar Stinia, el Bassin Agdalque es un gran estanque, y finalmente vuelven a casa agotados, y la mujer de Abdullah les ha preparado Taýn que es una plato quee sirve en una cazuela muy caliente y lleva muchos ingredientes: pollo, pescado, ternera, verduras, y se suelen añadir uvas, dátiles, aceitunas, ciruelas o higos. Cenan y se van a dormir para al dia siguiente continuar la rutina y conocer nuevos lugares.
El robo misterioso
Abdullah estaba con su hijo, iban a preparar la comida: tajín. Pero cuando llego a la cocina se dio cuenta de que unos ladrones salían por la ventana y se llevaban su valiosa tajine del siglo XV. Astutamente no corrió tras ellos sino que se quedo con la copla de su cara y ropa, era un hombre de color, unos treinta años y metro setenta.
Él y su hijo fueron a las calles del exterior de su casa, la zona sur de Chefchaouen. Recorrieron las calles, con las paredes azules, en busca de pistas. Preguntaron en la tienda de aceites si habían visto salir a unos ladrones de su casa. Él vendedor les indico la dirección:
-Ha marchado por detrás de las escaleras y luego se metió en esa mezquita.
Siguieron el camino marcado por el vendedor hasta llegar a la mezquita. Era muy bonita por fuera, no debería tener más de cien años y estaba muy decorada. Mietras tanto el sol ya iba callendo.
Intentaron entrar pero en la puerta había un cartel que indicaba a la derecha. Pensaron en ir hacia la puerta de la derecha.
Entraron. La puerta chirrió, estaba degrada y oxidada. Al entra estaba todo muy oscuro, no se veía nada a más de un palmo. De repente se iluminó toda la mezquita, había una mesa enorme llena de comida y… ¡¡¡SORPRESA!!!
Era su familia. Habían preparado toda una cena marroquí y, efectivamente, faltaba por cocinar el tajín. Era la especialidad de Abdullah. En la mesa destacaba las delicias que habían preparado, pero, ¿Qué celebraban? ¡Pues el cumpleaños de Abdullah!
Fue una noche muy divertida, aunque se pusieron las botas y las manos pringadas. Y el plato estrella fue la especialidad de Abdullah: el tajín.
ABDULLAH JINJIE
Abdullah era un hombre de 45 años que vivía a Agadir un pueblo de Marruecos junto a su familia, su mujer llamada y Kia y su hijo llamado Juan.
Juan cada mañana se levanta a las 8 de la mañana para salir a pasear a sus perros.
Luego a las 9 su padre le lleva al instituto y él va a trabajar a una oficina y hacia lo posible para sacar a su familia adelante.
Su madre no trabajaba ya que la despidieron de un restaurante porque estaba lejos de donde vivía y a veces llegaba tarde pero se preocupaba de la pequeña granja que tenían.
Pero a su madre le Gustaba mucho cocinar y preparaba unos platos deliciosos para su hijo y su marido.
Hoy preparaba un plato llamado Cuscús, basado en la sémola combinada con con huevo, pollo, cordero o verduras, es el plato marroquí principal era el plato preferido de Abdullah
Luego por la tarde Juan ayudaba a su madre en las tareas de la granja para el domingo ir a vender la leche y todo lo que pudieran para sacarse algún dinerito.
Cuando llegaban a casa Abdullah les había preparado un delicioso plato llamado Tajine son estofados, a menudo rico y fragante, usando cordero o pollo.
Mañana Juan acompañaría a su madre a llevar currículos a todos los restaurantes porque a ella le apasionaba cocinar.
Juan cada mañana se levanta a las 8 de la mañana para salir a pasear a sus perros.
Luego a las 9 su padre le lleva al instituto y él va a trabajar a una oficina y hacia lo posible para sacar a su familia adelante.
Su madre no trabajaba ya que la despidieron de un restaurante porque estaba lejos de donde vivía y a veces llegaba tarde pero se preocupaba de la pequeña granja que tenían.
Pero a su madre le Gustaba mucho cocinar y preparaba unos platos deliciosos para su hijo y su marido.
Hoy preparaba un plato llamado Cuscús, basado en la sémola combinada con con huevo, pollo, cordero o verduras, es el plato marroquí principal era el plato preferido de Abdullah
Luego por la tarde Juan ayudaba a su madre en las tareas de la granja para el domingo ir a vender la leche y todo lo que pudieran para sacarse algún dinerito.
Cuando llegaban a casa Abdullah les había preparado un delicioso plato llamado Tajine son estofados, a menudo rico y fragante, usando cordero o pollo.
Mañana Juan acompañaría a su madre a llevar currículos a todos los restaurantes porque a ella le apasionaba cocinar.
Abdulahh Jinjie
Eso era un dia cuando de golpe vi a un hombre llamado Abdullah jinjie. Lo vi cocinando de buena mañana en el restaurannte de enfrente de mi casa. Estava desayunando en ese momento comia unos datiles con miel muy populares en este pueblo. Resulto que de golpe lo llamaron desde Maknes, para que fuera a cocinar en una gran ciudad, lo necessitavan para unos tres dias de semana santa. Fue y hizo todos los dias de trabajo pero hubo un inconveniente, que despues no lo dejaban volver para su pueblo. Entonces lo llamaron de un restaurante muy popular de Quaarzazate entonces dijo que no podía ir hacia allà porque no me dejan necessito que alguien me pague el transporte. El dueño de ese restaurante le dijo que el se lo pagava con al condición de que se viniera. entonces Abdullah fue para esa otra ciudad i estuvo allí un mes. Después de estar allí un mes tuvo el dinero suficiente para comprarse un piso allí ya que le dijeron que le darían todo un año de trabajo. Se compro un piso i se quedo en ese restaurante, hizo las cenas : Tajín, Marraquech… entonces se acabo la noche i se fue para su piso i allí sigio todo el año.
abdullah jinge
Buenos días, señores, estamos en un reportaje de un paisano marroquí llamado Abdullah Jinjie, nos explicará cómo es un día en su ciudad, Marrakech.
-Buenos días, Abdullah
-Buenos días.
-Nos puede enseñar el zoco de Marrakech, y después dirigirnos a vuestro puesto de venta de pan.
-Estaré encantado de mostraros el zoco, venir por aquí
-Hemos llegado, en los zocos se puede encontrar de todo, hasta el mínimo detalle.
Era increíble, había tantas tiendas y tanta gente, nunca pensé que podría ser así.
Nos dirigíamos a la tienda de Abdullah Jinjie.
Llegamos era una tienda humilde de pan y recetas marroquí.
-Por favor, Abullah nos podrías decir como son las tradiciones para alimentarse.
-El pan es muy importante en nuestra dieta, el pan sustituye a cualquier comida. La mano izquierda es impura. Y el aceite también es muy importante en nuestra dieta. El cuscús también es muy tradicional.
-Gracias, Abullah, y ahora vamos a probar tus platos si me das el gusto.
-Adelante, pero déjame ayudarte que es muchísima comida
-Excelente comida, Abdullah, encantado de verte y gracias por la visita, a ver si algún día vienes a España y te enseñaremos nuestros platos, Hasta otra
-Adiós y gracias a ti
Bueno, señores, aquí acaba el reportaje de en la vida de Abdullah jinge
Abdulahh Jinjie

UN DíA EN LA VIDA DE ABDULLAH JINJIE
Son las cinco de la mañana. Me despierto como cada dia y le doy un beso a mi mujer. Salgo de la cama muy a mi pesar, me visto con las legañas aun en los ojos viendo el alba por mi ventana. Es precioso. Por muy pronto que sea, aquí ya empieza a hacer calor y dentro de poco las temperaturas subirán hasta los treinta grados. Me pongo los zapatos y salgo a la calle. Allí me encuentro con mis vecinos que se dirigen al mismo sitio que yo, todos vamos a la mezquita a rezar nuestra primera oración. Des del minarete ya se oye al imán de Meknes, nuestro pueblo, llamándonos a rezar el salat. Vamos caminando mientras hablamos sobre nuestras mujeres e hijos. Nos gusta presumir delante de los demás hombres. Ya estamos llegando al hamman, donde nos lavamos antes de entrar a la mezquita y entramos en ella. Nos sentamos en el suelo apoyados en los talones y orientados hacia la Meca, de donde procede nuestro profeta Mahoma, el cual creó ésta nuestra religión. Nuestro imán nos lee el Corán y nosotros rezamos con él. Estoy llegando a casa y ya huelo el olor del pan y el maravilloso aceite que recogí ayer de la fosa subterránea donde ha descansado durante meses. Y efectivamente, mi olfato no me ha fallado, mi mujer está en la cocina y me ha preparado cinco tostadas de pan con aceite. El mejor desayuno que puedas esperar después de llegar de la mezquita. Mi mujer y yo nos sentamos y empezamos a saborear el exquisito pan cuando de repente se despiertan mis dos hijos, un niño y una niña. Se sientan a desayunar con nosotros pan con aceite para estar fuertes y sanos, pero se han de dar prisa porque han de ir al colegio, así que cogen un trozo de pan y lo mojan en la jarra de aceite para el camino. No es muy común que las mujeres vayan al colegio pero desde hace unos años, ellas empiezan a aprender a leer y escribir, pero menos horas que los hombres y en clases separadas. Yo espero que dentro de no mucho tiempo, yo pueda ver como los hombres y las mujeres puedan aprender juntos y en las mismas condiciones.
Dejo a mi mujer en casa haciendo las tareas mientras yo acompaño a mis hijos al colegio y me voy a trabajar. El aceite ya está preparado por lo tanto ahora me toca venderla en el mercado de mi pueblo. El mío es uno de los más preciados del pueblo. La gente se acerca y me saludan mientras prueban mi aceite y deciden llevarse una jarra. Un negocio seguro una vez probado el aceite. Esta mañana de momento he vendido cuatro jarras y por hoy creo que es suficiente, ahora cierro mi tenderete y me voy comer a casa, sin antes pasar a recoger a mis hijos por su colegio y seguramente, al llegar a casa, saborearemos un delicioso cuscús marroquí.
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Abdullah Jinjie
Un chico llamado Abdullah Jinjie vivía en Tafraout. Todos los días se levantaba de la cama y desayunaba con té con distintos tipus de harina y mermeladas. Siempre se levantaba muy tarde y todos tenían que esperar a Abdullah para poder desayunar. Pero él chico era un vago y nunca no queria ayudar a su madre o su padre para poner la mesa o otras cosas, siempre esperaba que todo lo hagan sus padres. Hasta un día el chico se desperto como siempre y no había el desayuno puesto a la mesa.
El chico pregunto a su madre por que no había desayuno a la mesa y su madre le contesto que a partir de ese día se leventará pronto como su padre para poder ir a trabajar con su padre al campo.Trabajar al campo era un trabajo muy duro, trabajabas de sol a sol y pagaban muy poco. Despues de una semana dura de trabajo al campo el chico entendió que no es facíl ganar dinero para poder tener el desayuno y decidió cambiarse y ayudar a su madre y a su padre.El chico pedió perdon a sus padres por no ayudar en nada a ellos así que los prometí cambiarse y no ser un vago y ayudar en todo. Los padres de Abdullah le han perdonado y dijieron que no olvíde de levantarse pronto para ayudar. Al día seguiente el chico se levanto muy pronto para ir a trabajar mas temprano para ganar dinero y preparar la comida.
Despues de un trabajo duro el chico venió a casa muy cansado pero no se ha puesto a descansar sinó a preparar la comida y la mesa. Cuando sus padres lo vieron que el Abdullah preparó la comida y la mesa estaban muy orgullosos de su hijo, y todos van a comer cuscús con pan y aceite.
El chico pregunto a su madre por que no había desayuno a la mesa y su madre le contesto que a partir de ese día se leventará pronto como su padre para poder ir a trabajar con su padre al campo.Trabajar al campo era un trabajo muy duro, trabajabas de sol a sol y pagaban muy poco. Despues de una semana dura de trabajo al campo el chico entendió que no es facíl ganar dinero para poder tener el desayuno y decidió cambiarse y ayudar a su madre y a su padre.El chico pedió perdon a sus padres por no ayudar en nada a ellos así que los prometí cambiarse y no ser un vago y ayudar en todo. Los padres de Abdullah le han perdonado y dijieron que no olvíde de levantarse pronto para ayudar. Al día seguiente el chico se levanto muy pronto para ir a trabajar mas temprano para ganar dinero y preparar la comida.
Despues de un trabajo duro el chico venió a casa muy cansado pero no se ha puesto a descansar sinó a preparar la comida y la mesa. Cuando sus padres lo vieron que el Abdullah preparó la comida y la mesa estaban muy orgullosos de su hijo, y todos van a comer cuscús con pan y aceite.
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Roman Miklyusky
Un día de la vida de abdulha
Hoy me he despetado con ganas de ir a bañarme al rio, boy a llamar a un amigo mio para que me acompañe. Mi madre dice que tengo que regresar antes de las 13:00 porque viene mi abuela a comer y como a las personas mayores hay que tratarlas con educacion tambien hay que llegar antes que ellos, bueno, me boy al rio
aunque el agua esta aún fria se puede aguantar, me subo a una roca para tirarme de pua
¡Y choff..!¡ He salpicado mucho! durante un rato me he puesto a jugar con mi amigo pero me tengo que ir, le digo: una vez llego y la abuela esta apunto de llegar en el tiempo que tarda la abuela en llegar a mi me da tiempo para poder ir me a abar las manos y a preparar el pan una vez llega empezamos a comer con la mano derecha bueno ya emos acabado bno ahora como todos los dias me boy a dormir la siesta hasta las 7 justo despues ceno y me voy a dormir
D:espero que les haya gustado este dia tan impresionante.
aunque el agua esta aún fria se puede aguantar, me subo a una roca para tirarme de pua
¡Y choff..!¡ He salpicado mucho! durante un rato me he puesto a jugar con mi amigo pero me tengo que ir, le digo: una vez llego y la abuela esta apunto de llegar en el tiempo que tarda la abuela en llegar a mi me da tiempo para poder ir me a abar las manos y a preparar el pan una vez llega empezamos a comer con la mano derecha bueno ya emos acabado bno ahora como todos los dias me boy a dormir la siesta hasta las 7 justo despues ceno y me voy a dormir
D:espero que les haya gustado este dia tan impresionante.
Un día con Abdulah
Era un día soleado ,Abdulan estaba trabajando el campo con todos sus compañeros como cada día.
Llego un mensajero con muchas cartas y pregunto:
- Quien es Abdullah Jinjie?
Abdullah escucho su nombre y de repente se giro y respondió :
- Soy yo, ¿me esta buscando?
El mensajero le respondió :
- Señor, hoy es su día de suerte, se volverá afortunado.
Abdullah sorprendido escucho atentamente la carta que le estaba leyendo el mensajero.
Era de su tio Maishe, le contaba que estaba muy enfermo y que necesitaba que fuera a visitarlo para cuidar de sus campos de sus rebaños de ovejas .
Abdullah después de echar todo lo que le avía leído el mensajero fuer a hablar con el dueño de los campos donde trabajaba ahora, le contó lo sucedido y sin pensárselo dos veces recojio sus cosa y se fue e a buscar un camello para ir hacia casa de su tío.
El camino era muy largo y la calor no ayudaba, se lleno dos cantis de agua.
Al llegar, su tia desesperada le dijo que su tío estaba a,punto de morir y que por eso lo avían citado, para que pudiera pasar los últimos días de su vida con la gente que quería ya que ellos no tenian hijos solo a su sobrino que avía estado con ellos desde pequeñito ya que sus padres fallecieron en una guerra.
Su tio tenia tres campos de olvieras y tres mas de viñas.
Pocos dias después su tia fallecio.
Abdulan cuidaria de su tia y de todos sus campos.
Un dia fue a un pueblo cercano a buscar trabajadadores.
Al llegar vio que alli tambinen avian olvieras,y que avian unas maquinas cerca entonces la curiosidad le izo preguntar que para que servian esas maquinas.
Ellos le contaron que era para hacer aceite que era un producto que se vendia muy caro y que era facil de producir.
Entonces se informo del foncionamietno para poder ahcer el aceite y asi poder venderlo y pagar a mas trabajadores y poder cuidar bien de su tia.
El no tenia dinero para poder poner maquinas asi que lo izo como se hacia antes con unas rocas, aparte le dava mas sabor autentico.
Después de moler las olvidas y ya tener el aceite venderlo ganar el dinero y que la gente quedara encantada con el sabor decidieron hacer una cena para celebrar todo lo que les avia salido bien esa temporada.
Como el avia estado en España y le avia gustado mcuho el pan con tomate aceite y sal decidio sorprender a los que nunca lo avian provado.
Esa noche a todos les encanto la cena.
Llego un mensajero con muchas cartas y pregunto:
- Quien es Abdullah Jinjie?
Abdullah escucho su nombre y de repente se giro y respondió :
- Soy yo, ¿me esta buscando?
El mensajero le respondió :
- Señor, hoy es su día de suerte, se volverá afortunado.
Abdullah sorprendido escucho atentamente la carta que le estaba leyendo el mensajero.
Era de su tio Maishe, le contaba que estaba muy enfermo y que necesitaba que fuera a visitarlo para cuidar de sus campos de sus rebaños de ovejas .
Abdullah después de echar todo lo que le avía leído el mensajero fuer a hablar con el dueño de los campos donde trabajaba ahora, le contó lo sucedido y sin pensárselo dos veces recojio sus cosa y se fue e a buscar un camello para ir hacia casa de su tío.
El camino era muy largo y la calor no ayudaba, se lleno dos cantis de agua.
Al llegar, su tia desesperada le dijo que su tío estaba a,punto de morir y que por eso lo avían citado, para que pudiera pasar los últimos días de su vida con la gente que quería ya que ellos no tenian hijos solo a su sobrino que avía estado con ellos desde pequeñito ya que sus padres fallecieron en una guerra.
Su tio tenia tres campos de olvieras y tres mas de viñas.
Pocos dias después su tia fallecio.
Abdulan cuidaria de su tia y de todos sus campos.
Un dia fue a un pueblo cercano a buscar trabajadadores.
Al llegar vio que alli tambinen avian olvieras,y que avian unas maquinas cerca entonces la curiosidad le izo preguntar que para que servian esas maquinas.
Ellos le contaron que era para hacer aceite que era un producto que se vendia muy caro y que era facil de producir.
Entonces se informo del foncionamietno para poder ahcer el aceite y asi poder venderlo y pagar a mas trabajadores y poder cuidar bien de su tia.
El no tenia dinero para poder poner maquinas asi que lo izo como se hacia antes con unas rocas, aparte le dava mas sabor autentico.
Después de moler las olvidas y ya tener el aceite venderlo ganar el dinero y que la gente quedara encantada con el sabor decidieron hacer una cena para celebrar todo lo que les avia salido bien esa temporada.
Como el avia estado en España y le avia gustado mcuho el pan con tomate aceite y sal decidio sorprender a los que nunca lo avian provado.
Esa noche a todos les encanto la cena.
Abdullah Jinjie
Un día en Meknes una ciudad grande y con un clima muy abundante a las estaciones del año y con muchos sitios para conocer, justamente en un barrio en el centro de la ciudad vivía un hombre llamado Abdullah Jinjie al que a las siete de la mañana le empezaba su día a día en el trabajo a pesar de que el era un hombre muy trabajador con una casa bastante habitable y una familia que la formaba su mujer llamada Nasab y su hijo llamado Ism. Esa era su familia, la quería mucho y la quería sacar adelante ya que su hijo no podía ir al colegio por que no tenían mucho dinero así que el niño junto con la madre tienen un restaurante de comida y en cambio su pare trabaja de carpintero pero que su jefe no era tan comprensivo como pensaba. Acababa el trabajo a las dos de la tarde y volvía a las cuatro hasta las ocho de la tarde, a medio día se va a comer a casa donde tienen el restaurante de comida, venden todas las comidas populares de Marruecos como el cuscús, harira, tajine , pasteles y más cosas, a Abdullah Jinjie le gusta comer casi siempre lo mismo ya que dice que es la mejor comida que hace su mujer y la mejor de todas y es el cuscús. Su hijo le acompaña comiendo una tajine y su mujer también y luego de postre toman seffa que es cuscús endulzado de azúcar. Después de eso Abdullah Jinjie se vuelve al trabajo igual que su hijo y su mujer. En su trabajo su jefe le regaño ya que había llegado diez minutos tarde pero se asusto pensando que no le pagaría a final siguió asiendo su trabajo pero pensando en su familia y al acabar ya el trabajo para poder descansar y cenar a gusto con su familia cuando por fin le llego el momento de irse paso lo que mas temía, no le dieron el dinero por a ver llegado tarde al medio día ,fue disgustado pero cuando llego a casa se sentaron en la mesa todos juntos y cenaron y por supuesto Abdullah Jinjie le explico lo que pasaba a su familia pero ellos dijeron que no pasaba nada porque hoy el restaurante había ido muy bien y el se relajo y se contento.
martes, 12 de abril de 2011
Un día en lla vida de Abdullah Jinjie,

Olía a pan recién hecho, bajé las escaleras, con los ojos casi cerrados, vi encima de la mesa un trozo de pan recién salido del horno y un fino chorro caía lentamente sobre el trozo de pan, era mi madre que me preparaba el desayuno, el típico desayudo de cada mañana, o por lo menos típico para Meknes, mi pueblo, en Marruecos.
Me llamo Abdullah Jinjie, tengo dieciséis años y vivo en una casa de dos plantas con mi madre y mi padre, que ha desayunado hace dos horas, y se ha ido a trabajar, él trabaja haciendo aceite, yo a veces le ayudo, de esta manera acaba antes y por lo tanto llega antes a casa.
Hoy me tocaba ayudarle también, él ya estaba allí, cuando yo acabara de desayunar iría para la fábrica. Mi madre había preparado dos tapers con cuscús, uno para mí y el otro para mi padre. A mi padre le encantaba el cuscús, ya que era un plato que a mi madre se le daba muy bien cocinarlo.
Me fui hacia la fábrica de aceite, eran las diez de la mañana, comeríamos a las dos, teníamos cuatro horas de trabajo duro. Era octubre, por lo tanto era época de coger las aceitunas del árbol. Lo hacíamos a mano, una por una, y la tirábamos al cesto de estaba en el suelo. Trabajábamos bien en equipo. Ya eran las dos, la hora de comer nuestro cuscús, que estaba buenísimo, teníamos hambre y necesitábamos coger energías para luego seguir.
Llenamos quince cestas de las grandes con aceitunas, el trabajo de hoy había valido la pena.
UN DÍA EN LA VIDA DE ABDULLAH JINJIE
Abdullah estaba como todos los días haciendo su ritual de la comida al medio día para coger fuerzas para ir a trabajar a la tarde, esa mañana no había ido al la fabrica porque se había puesto a arreglar papeles de la faena en su mismo hogar. En terminar, se lavó las manos y se fue hacia la fabrica de aceite; al llegar ahí se extraño de lo que pasaba, en el sitio donde tendría que estar la fábrica no había nada, un paisaje nulo y desértico; al ver ese terreno, el se fue hacia su casa y volvió al mismo sitio para revisar la ruta pero na había ningún error; se echo al suelo desolado en busca de respuestas, pero ningún hombre o mujer pasaban por allí, i de repente una luz y una canción molesta se lucen en el fondo, Abdullah va hacia la luz y de repente, se despierta en su cama, nada había pasado, así que salto de la cama, se vistió con prisa y se fue hacia su trabajo, donde el edificio estaba allí, al lado del almacén.
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Narración
Un día en la vida de Abdullah Jinjie.

Hola me llamo Abdullah Jinjie y soy de Meknes. Hoy os voy a contar como vivo yo los días de cada día, todo empieza cuando me levanto, en mi familia todos son muy madrugadores así que yo también lo soy. Cada día me levanto a las 6, me visto, me lavo, y voy a desayunar. El típico desayuno marroquí es una cucharada de aceite con pan, la verdad que ami me gusta mucho, ya estoy acostumbrado. A las 7:30 me voy a mi trabajo andando, trabajo en una pequeña fabrica de alfombras muy cerca de donde vivo, en el trabajo solo tenemos 1 hora para comer así que mucha gente se trae la comida de su casa, yo en cambio me voy a mi casa y hoy jueves me toca mi plato favorito, se llama cuscús, esta buenísimo, es como un plato de arroz con verduras, cuando llego ami casa me lavo las manos y como en la mano derecha, tengo pan y así acompaño la comida. Los marroquíes utilizamos el pan como tenedor así que muchas veces al día comemos pan. A las 4 que vuelvo a ir al trabajo y al fin es el ultimo día solo trabajo los lunes martes, miércoles, y jueves, los otros días tengo fiesta. Ya son las 6 ya puedo irme ami casa y cenar un buen plato de tajine, también es una comida marroquí muy buena pero no tanto como mi querido cuscús, cada noche me relajo un poco antes de irme a la cama viendo la televisión, un programa que ami me gusta mucho, es un programa que te hacen algunas preguntas y cada vez que contestes bien a una te dan dinero. Hoy como es jueves y mañana no trabajo salgo un poco por el barrio con unos amigos y vamos por las típicas calles de marruecos porque nos gusta ver los zocos que son como mercadillos pero así se llaman en marruecos, y sobre la 1 llego a mi casa y voy a dormir. Antes de dormir me gusta rezar, pienso que así el próximo día te puede pasar algo bueno, y así es un día de Abdullah Jinjie.
lunes, 11 de abril de 2011
Un día en la vida de Abdullah Jinjie
Hoy, al levantarme, vi a mi mujer sentada en el pie de la cama, con una amplia sonrisa de lado a lado de la cara.
-Buenos días, cariño. Recuerda que hoy vamos a la gran ciudad a comprar.
-Tienes razón. Voy a levantarme.
Eran las ocho de la mañana. Salimos de casa alrededor de las nueve, tras desayunar pan con aceite. Llevábamos dos cestas de paja colgadas en el brazo. Era el primer domingo del mes, cuándo vamos a hacer la compra.
Ese día habían ofertas en los alimentos, así que aprovechamos y compramos los ingredientes necesarios para hacer cuscús.
En una tienda, había una muestra gratuita de cuscús. Estaba buenísimo, así que decidimos comprar un poco de aquello. Luego, le pedimos la receta al señor que lo vendía.
Al llegar a casa, al mediodía, hicimos una excursión con mi mujer a las montañas, para hacer un picnic. Nos llevamos el cuscús que compramos a aquél señor.
Al volver, por la tarde, empezamos a cocinar el cuscús que ibamos a cenar aquella noche con los niños. Hoy le dímos una forma cuadrada, no se por qué. Después de eso, les conté una historia a mis hijos y nos fuimos a dormir.
-Buenos días, cariño. Recuerda que hoy vamos a la gran ciudad a comprar.
-Tienes razón. Voy a levantarme.
Eran las ocho de la mañana. Salimos de casa alrededor de las nueve, tras desayunar pan con aceite. Llevábamos dos cestas de paja colgadas en el brazo. Era el primer domingo del mes, cuándo vamos a hacer la compra.
Ese día habían ofertas en los alimentos, así que aprovechamos y compramos los ingredientes necesarios para hacer cuscús.
En una tienda, había una muestra gratuita de cuscús. Estaba buenísimo, así que decidimos comprar un poco de aquello. Luego, le pedimos la receta al señor que lo vendía.
Al llegar a casa, al mediodía, hicimos una excursión con mi mujer a las montañas, para hacer un picnic. Nos llevamos el cuscús que compramos a aquél señor.
Al volver, por la tarde, empezamos a cocinar el cuscús que ibamos a cenar aquella noche con los niños. Hoy le dímos una forma cuadrada, no se por qué. Después de eso, les conté una historia a mis hijos y nos fuimos a dormir.
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domingo, 10 de abril de 2011
Abdullah Jinjie
Os voy a explicar un día de mi vida, Vivo en meknes, me llamo Abdullah Jinjie, mi ciudad es un sitio de tranquilidad, aunque los fines de semana, por la mañana y por la tarde escuchas los niños y niñas como juegan por la calle. Entre semana todo es mas tranquilo. Estoy en la cama, muerto de sueño y mañana va a ser otro día.
La mañana siguiente
Son las 7 y es hora de levantarse a las 8 debo estar en Kebrat, es mi restaurante. Hoy voy a desayunar bessara (puré de habas con comino), es delicioso, deberías probarlo. Me voy a poner el turban en la cabeza porque hoy hace sol. Voy a abrir mi local para que la gente pueda comer la comida que cocino. El menú de hoy va a ser el rghaif relleno de khlii (tiras de ternera) o con un estofado de cabeza de cordero; Son las 9 y tengo que cerrar porque mi mujer me está esperando en casa con los hijos. I necesito verlos que hoy no los vi.
Abdulahh Jinjie
Mi día comenzó a las 8 de la mañana como siempre, desayunando mi cuchara de aceite con pan. Después como cada día continuo con mi rutina de trabajo haciendo aceite de oliva. Pero en aquel día me ocurrió una cosa especial que hace tiempo que lo deseaba, tenía que ir de viaje más lejos que donde había ido, no tuve suerte con el aceite por que cuando llegue ya tenían y me tuve que volver a casa. En este viaje me pidieron llevar aceite a Melilla, que era donde vivía un amigo llamado Mohamed que yo siempre lo llamaba para ver cómo iba todo, aquel día me dio esa noticia y yo no la iba a rechazar. Porque la situación estaba muy difícil. Me dijo que tenía que llevar aceite a un supermercado muy grande de Melilla, necesitaban 55L de aceite yo pensé que sería difícil porque solo tenía 22L, pero me dijo que dentro de cuatro meses tenía que tener el aceite preparado, yo lo acepte. Desde aquel día estuve impaciente para que pasara el tiempo porque tenía muchas ganas de viajar. Estuve cogiendo todas las cosechas para finalizar el pedido al final llego el día más deseado para mí. A las 7 de la mañana me llamo Mohamed, me dijo que me venía a buscar en su camión. Yo fui a mi fabrica y lleve todos los galones de aceite al lado de mi casa para cargarlos, llegó hablamos un rato y cargamos. Arranco el viaje hacia Melilla que tardaríamos unas 11horas. Al final llegamos y me pareció muy bonito estuve fijándome en todos los detalles y eran muy diferentes, me gusto mucho los zocos. Llegamos al supermercado y me dijo que el aceite era muy bueno y que cuando tenga más que lo puedo llamar y enviárselo. Después de hacer mi trabajo decidí quedarme unos días por allí i después ya irme otra vez asía mi casa. Ese día fue muy especial y intentare repetirlo pero más lejos. Y después de ese día continúe con mi amigo ablando y con mis viajes, gracias al dinero que me pago el señor del supermercado.
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