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martes, 24 de mayo de 2016
Memorias de un amor perdido
En este ENLACE se encuentra el texto narrativo del tercer acto de La Casa de Bernarda Alba
lunes, 23 de mayo de 2016
Narración acto 3 bernarda alba
Prudencia se levanta con intención de irse de casa de Bernarda, Bernarda se lo impide y prudencia pregunta si han dado el ultimo toque para el rosario, Bernarda contesta que no y prudencia se sienta, Bernarda y Prudencia empiezan a hablar sobre la vida de Prudencia, su marido no es capaz de perdonar a sus hermanos ni a su hija y ella lo esta pasando mal, Bernarda cree que hace bien en no perdonarla y que es un verdadero hombre y que cuando una hija desobedece no se debe tratar como hija ya, Prudencia explica que ella no se quiere meter, que deja correr el agua y que ya se le pasara todo, que ella se centra en ir a la iglesia pero como se esta quedando ciega tendrá que deja de ir, de repente se oye un fuerte ruido en los muros de la casa, es el caballo que esta encerrado y empieza a dar coces contra el muro, Bernarda manda que lo saquen al corral y le explica a Prudencia que al amanecer le echaran a las potras nuevas, Bernarda con ayuda de La Poncia alagan a la manada de caballos que tienen, que es la mejor de los contornos aunque este baja de precio. Bernarda se enfada con los gañanes por que no le han echo caso a la primera y el caballo sigue dando golpes al muro, cuando Bernarda vuelve a la mesa Adela se levanta a por agua y Bernarda la hace sentar y pide un jarro de agua a las criadas, Prudencia pregunta sobre el estado en el que esta la boda de de Angustias, Bernarda le explica que vienen a pedirla en 3 días, hay un lio en la mesa con la sal y Prudencia pregunta si ya le han regalado el anillo, angustias se lo enseña y Adela hace un comentario poco apropiado al momento despreciando el anillo y pidiéndolo de diamantes, Prudencia pregunta por los muebles regalados y le dicen que ya se los enseñaran otro día, ya que ha sonado el ultimo toque del rosario y se tiene que ir a casa, todas la despiden en la salida.
Todas se levantan y Adela se va a andar para estirar las piernas, Magdalena se sienta y las demás hermanas van con Adela
Bernarda habla con angustias para que perdone a su hermana por haber cogido su retrato de Pepe, angustias entiende que Bernarda quiere harmonía familiar y la perdona, Angustias le cuenta a Bernarda que ve a Pepe distraído normalmente y que le habla pensando en otra cosa, Bernarda aconseja a Angustias y siguen hablando sobre Pepe, cuando acaban llama a las demás hermanas para que vayan ya a la casa y a dormir, Adela se queda hablando con Bernarda, Amelia y Magdalena hasta que se van a dormir todas menos Bernarda, que se queda hablando con La Poncia sobre los malos rollos que hay en la casa que Bernarda no ve pero La Poncia si y se pelean cada vez por lo mismo, Bernarda acusa a La Poncia de ver cosas que no hay pero Bernarda es la que no ve lo que pasa, pero no lo ve porque bernarda lo único que quiere es que los vecinos no hablen mal de la familia y que nadie sepa nada sobre sus hijas.
Bernarda se va y se quedan las criadas hablando sobre Bernarda, creen que es una ingenua y que no sabe como están sus hijas ni se preocupa por su estado, las criadas creen que adela esta decidida a hacer lo que sea por Pepe y las demás la vigilan, en realidad es una pelea entra todas por Pepe. Las criadas acaban de hablar y se van a dormir justo cuando Adela sale a beber agua, los perro se pusieron a ladrar y de repente sale maria josefa cantando:
Ovejita, niño mío,
vámonos a la orilla del mar.
La hormiguita estará en su puerta,
yo te daré la teta y el pan.
Bernarda,
cara de leoparda.
Magdalena,
cara de hiena.
¡Ovejita!
Meee, meee.
Vamos a los ramos del portal de Belén.(Ríe)
Ni tú ni yo queremos dormir.
La puerta sola se abrirá
y en la playa nos meteremos
en una choza de coral.
Bernarda,
cara de leoparda.
Magdalena,
cara de hiena.
¡Ovejita!
Meee, meee.
Vamos a los ramos del portal de Belén!
Maria josefa se va mientras sigue cantando y entra Adela en el corral, también sale martirio y se encuentra con Maria josefa que no se acuerda de quien es Martirio y la intenta enviar a la cama pero Maria Josefa empieza a desvariar sobre la oveja y sobre su vida y la de ellas con Pepe el romano, Martirio la manda a la cama llorando y diciendo que luego la abrirá.
Martirio baja a la puerta del corral y interrumpe a Adela llamándola desde fuera del corral, Adela dice que no quiere dejar a Pepe y Martirio la amenaza con que lo va a contar todo que ese hombre no ha venido por ella sino por la mano de otra y que eso no es de ser una mujer honrada, Adela sabe que Pepe le quiere a ella porque es la mas joven y guapa de las hermanas pero las tierras las tiene angustias, Martirio le deja claro que Adela se ha atravesado en una relación y que no es bueno, pero Adela cree que el le quiere a ella si o si y ella también lo quiere al igual que las demás hermanas, Adela intenta abrazar a Martirio y consolarla pero Martirio esta enfadada con ella y la aparta, Adela le confiesa que Pepe la lleva a los juncos y que despuesde haber probado el sabor de su boca no aguanta mas en esa casa, le explica los planes de futuro que tiene con el y que podrá verla cuando el quiera que se ira a una casita sola y Martirio se lo prohibe, Se oye un silbido y adela quiere volver pero Martirio se lo impide, Empieza a llamar a Bernarda la cual aparece enfadada y preguntando que pasa, Martirio le cuenta que Adela estaba con Pepe y Bernarda saca la escopeta y dispara, le dice a Adela que Pepe esta muerto, Adela se va corriendo y llorando y se encierra en una habitación, Bernarda coge un martillo para abrir la puerta de Adela
al entrar da un grito y sale de la habitación, todas echan a llorar y Bernarda jura venganza a Pepe y manda que descuelguen a Adela y que digan que ha muerto virgen, avisa a sus hijas de que no quiere llantos y que acepten la muerte las lagrimas para cuando estén solas.
Texto Argumentativo - Libertad y Autoridad
LIBERTAD Y AUTORIDAD
El contrasto o equilibrio entre autoridad y
libertad es un tema que trae mucha división de opiniones sobre si los hijos
deben tenir mas libertad o menos, y creo que es un tema que no va ha haver núnca
una única forma correcta. En la obra “La Casa de
Bernarda Alba” podemos ver mucho contraste de opiniones sobre este tema,
autoridad y libertad, ya que , la madre, Bernarda no les deja nada de libertad
y sus hijas ya mayores en la época de juntarse con hombres tienen esa ansia de
libertad de poder salir de casa y conocer que hay ahí fuera.
Acto 1º en Narración
La casa de Bernarda Alba
Allí se encontraban la criada y Poncia, las dos encargadas de los oficios de la casa de Bernarda, en un verano fatigante sentadas en medio de una habitación de paredes gruesas y blancas.
El retoque de las campanas era incesante y retumbaba en la cabeza de las dos criadas. Poncia, de mientras, le comentaba a la criada cómo había ido el inicio de la misa. Los curas de todos los pueblos se habían acercado para el funeral del esposo de Bernarda y Magdalena, la segunda hija de Bernarda, se había desmayado al verse tan sola con la muerte de su padre.
Las dos comentan la maldad de la ama y roban un poco de comida, ya que Bernarda les hace pasar hambre.
De repente, escuchan los gritos de la abuela que esta encerrada en la habitación a causa de su locura. Por su parte, las criadas trataban de dar los últimos retoques a la casa para que todo estuviera reluciente cuando la multitud llegase. Bernarda hubiera matado a las dos muchachas si había algún imperfecto.
Mientras aseaban y se dejaban la piel fregando y procurando que todo estaba en su sitio, Poncia seguía con sus maldiciones hacia su ama. Le comentaba a la criada que habían venido los parientes de Bernarda pero no los del difunto; ya que ninguno la soportaba.
Poncia se quejaba de haber pasado treinta años al servicio de Bernarda, con noches en vela si ella estaba enferma o aguantando su mal genio y, sin embargo, no recibir ningún agradecimiento por parte del ama. Sigue con su cháchara vanagloriándose de su fidelidad tal que un perro obediente. Pero dice que un día se hartará y se encerrará con ella para escupirla todo un año por cada mala pasada que le ha hecho y se burla por la suerte que le queda a ella y a sus cinco hijas: todas feas y, exceptuando a la mayor, Angustias, que tiene dinero al ser hija del primer marido, todas se quedarán con una mano y otra delante.
Suena el último responso y Poncia decide ir a escucharlo por la gran voz del cura para cantarlo.
La criada se queda sola y va cantando al ritmo de las campanadas cuando, repentinamente, ve a la mendiga pedir las sobras. La criada responde con irritación que las sobras serán para ella. La echa de allí encolerizada y sigue con su labor. En su soliloquio se lamente del difunto mientras recuerda los momentos que pasaba con él sin que Bernarda se enterase.
Entra el gentío en la casa, las cinco hijas y, por último, Bernarda que da voces a la criada y se queja de que aún hay cosas sucias.
Bernarda menosprecia a los pobres y se ve reprendida por algunas mujeres a quienes manda callar al igual que a Magdalena que está sumergida en llantos.
Bernarda pide limonada y ordena que los hombres no pasen por donde están las mujeres.
Las mujeres van platicando sobre algunos sucesos en la iglesia y sobre los hombres y Bernarda las reprende diciendo que no deben mirar más que al cura. Sin más dilación, Bernarda procede a las plegarias y todas responden las debidas palabras para continuar con la oración.
Los hombres le regalan una bolsa con dinero a Bernarda y todos se van yendo de su casa. Ella apresura a todo el mundo y maldice esperando que no vuelvan a pasar el arco de su puerta en mucho tiempo. Amelia le pide que no hable así y Bernarda responde con altanería quejándose del pueblo y de la gente que en él vive.
Poncia se lamenta de cómo ha quedado la casa después de la visita y Bernarda la corrobora. Pide un abanico y Adela le da uno colorido. Por esta acción se lleva una reprimenda por parte de su madre y pide que le den uno negro y que respete el luto de su padre. Martirio le ofrece el suyo y dice que no tiene calor cuando Bernarda le recomienda que se busque otro, ya que en ocho años que durará el luto no sentirán el viento de la calle al igual que pasó en casa del abuelo y del padre de Bernarda. Después, les dice a sus hijas que comiencen a tejer el ajuar.
Magdalena se muestra indiferente ante este hecho, pues está segura de que no se casará y maldice su condición de mujer.
Bernarda, impertérrita, dice que se hará lo que ella diga cuando, de repente, la voz de su madre retumba en quejidos pidiendo que la dejaran salir. Bernarda accede y dice que la lleven al patio a tomar el aire y que se desahogue.
La criada le advierte de que la vieja se ha puesto sus joyas y dice que se quiere casar. Al sentir esto, las chicas se ríen. Bernarda le pide a la criada que vigile a su madre y que no se acerque al pozo, no porque se pueda hacer daño, sino para evitar que las vecinas la vean.
Al ver que Angustias no está, Bernarda, furiosa, la va a buscar y le pide explicaciones de a quién miraba y por qué desde el portón. Angustias dice que a nadie y su madre la sermonea mientras le pega. Poncia le pide que se calme y Bernarda manda irse a todas.
Poncia se queda con Bernarda y le comenta lo que estaban hablando los hombres: estaban hablando sobre Paca la Roseta y que a su marido lo ataron en un pesebre mientras a ella se la llevaron hasta lo alto del olivar con los pechos al aire mientras Maximiliano la tocaba tal que a una guitarra. Cuenta que la mujer llegó al día siguiente con el pelo suelto y una corona de flores. Bernarda sentencia que es la única mujer mala y Poncia le dice que es por el hecho de que es fuera de aquí, al igual que los hombres que fueron con ella, que son hijos de forasteros.
Poncia añade que los hombres decían muchas más cosas y que le da vergüenza repetirlas y que Angustias las estaba oyendo. Bernarda se queja y dice que salió a sus tías que eran mojigatas pero se sonrojaban con el piropo de cualquiera. Poncia la excusa diciendo que ya tiene 39 años y nunca ha conocido varón, al igual que las otras cuatro que ya son mayorcitas y están en edad de merecer. Bernarda, en cambio, dice que no les hace falta tener ningún novio; no hay hombre en cien leguas que sean merecedores de ellas. Las dos mujeres discuten y Bernarda sentencia que no se tienen confianza y que solo está allí para servirla.
Amelia y Martirio hablan donde antes hablaban las dos mujeres grandes y Martirio se muestra triste, desesperanzada y sin ánimo; Amelia trata de animarla. Van comentando cosas al azar hasta que llegan a hablar de Enrique Humanas, un hombre que estuvo detrás de Martirio y la dejó plantada una vez que se tendrían que haber visto; lo que no sabe, es que Bernarda mandó recado a Enrique Humanas que ni se atreviera a pisar sus tierras.
En cuanto entra Magdalena, cambian de tema y se quejan del tiempo pasado, donde eran mucho más felices y las cosas eran muy diferentes.
Magdalena cuenta que Adela se ha puesto un vestido verde que se hizo para su cumpleaños y en el corral les decía a las gallinas que la mirasen mientras ella no se pudo contener la risa. Amelia pensaba en las consecuencias si su madre la hubiera visto. Magdalena se lamenta por Adela, que es la menor y quiere verla feliz.
Cambian de tema y se preguntan por la hora. De pronto, empiezan a hablar sobre Angustias y de que Pepe el Romano viene a pedir su mano. Amelia y, sobre todo, Martirio fingen una falsa alegría por su hermana. Magdalena, por su parte, admite que se lamenta porque Pepe solo busca a Angustias por su dinero y no a ella como mujer ya que es la más fea de todas y se hace cada vez más vieja y enfermiza; cosa que corrobora Amelia.
Entra Adela y le advierten de que si su madre la ve le arrancará los pelos. Halagan cómo le queda el vestido y le recomiendan que lo tiña de negro o que se lo regale a Angustias para la boda con Pepe; con esto, Adela se sorprende y se queda conmocionada. No quiere creer lo que oye y piensa que el luto por la muerte de su padre la ha cogido en la peor época y no quiere acostumbrarse al encierro que esto supone, con las consecuencias que acarrea: la piel arrugada, su piel descolorida… Quiere salir con su vestido y pasearse por las calles.
La criada avisa de que Pepe el Romano se acerca por lo alto de la calle y todas van a verlo, excepto Adela que se muestra indiferente.
Bernarda y Poncia hablan sobre la fortuna de Angustias y lo infortunadas que son las demás.
Entra Angustias y Bernarda la reprende por haberse maquillado tras la muerte de su padre, aunque Angustias se excusa recordándole que su padre no es este; su padre murió hace tiempo. Sin embargo, Bernarda le replica y le ordena al menos tener respeto y que se quite el maquillaje y deje de ser buscona.
Poncia, mientras tanto, le pide calma y que no sea tan inquisitiva. Bernarda, con su carácter impertérrito, más preocupada por el qué dirán que por los sentimientos de sus hijas, dice estar segura de lo que hace, por mucho que su madre esté loca. Magdalena, de repente, entra y dice que si están hablando de las particiones, Angustias, como es la más rica, se puede quedar con todo, en forma de recriminación. Pero Bernarda golpea en el suelo y recuerda que hasta que ella muera mandará en lo de ella y en lo de sus hijas.
Entonces, La madre de Bernarda, María Josefa, entra y le pide a su hija que le dé todo lo que es suyo, ya que no quiere que nadie se quede ni con un solo anillo; ninguna se casará. La criada, con pavor, se disculpa por dejarla entrar y María Josefa dice que se quiere casar lejos de aquí, en la orilla del mar. Y, aunque bernarda la manda callar, ella prosigue afirmando que no quiere ver a las chicas con el corazón hecho polvo y prefiere irse a su pueblo y tener un varón que le dé alegría.
Bernarda se encoleriza hasta la coronilla, con su siempre impertérrito carácter, y pide que se la lleven mientras su madre pide a gritos que la dejen y que se quiere casar a la orilla del mar.
El telón se cierra.
Descripción 2 personajes (La casa Bernarda Alba)
Descripción 2 personajes
(Adela y Angustias)
Adela es la mas joven de la casa, eso conlleva que sea la más rebelde y hace que se rebele contra la tírania de Bernarda. Ella es la que más sobresale en la obra ya que se enamora de Pepe el Romano y es el tema que se trata durante toda la obra.
domingo, 22 de mayo de 2016
La casa de Bernarda Alba
La
casa de Bernarda Alba
Era una noche calurosa de verano, pero eso no impedía a
todas las hermanas vestir de negro por orden de Bernarda, la madre. Todas
unidas por un lazo de sangre, excepto angustias, que era hija de otro maromo.
Ninguna de sus hermanas quería tener relación con ellas, era la única en parte
libre y que podía conocer a un hombre con el que podía contraer matrimonio,
este es Pepe el Romano, que tiene enamoradas a otras de sus dos hermanas.
Empezaba la tensión en aquella mesa, Bernarda había invitado
a cenar a una amiga suya para mostrarle que su hija mayor se iba a casar. Simplemente le importaba lo que pensaran de
puertas para fuera, es por eso que solo quería llamar la atención de aquella
mujer…le pidió a angustias que le enseñara el anillo y sin pensárselo dos
veces, se lo enseño. Aquel anillo era de perlas, cosa que significaba tristeza
y engaño en aquella época, pero Angustias, cuando la amiga de su madre le dijo
esto, mostro una cierta indiferencia y dijo que las cosas habían cambiado. Adela
por otra parte comenzó a darle la razón a aquella vieja mujer, que solo quería malmeter
en medio de la familia, al cavo de unos segundos se intento levantar de la mesa
y Bernarda le echó una mirada de lince…cosa que ella se lo tomó como una orden,
una orden que había cazado al instante, ella obedeció y se sentó de nuevo en la
silla.
Tras un rato sentadas viviendo más tensión que la del
principio y casi sin hablar, Bernarda se levanto, su amiga la siguió y todas
las hijas siguieron el paso de angustias que iba detrás de su madre. Entonces,
Bernarda dijo de ir a ver el cuarto de bodas y entonces todas entraron en
aquella habitación a raíz de que la madre lo hiciera. Bernarda simplemente quería
hacerle ver a aquella mujer lo lujuriosa que podía ser su vida si se lo proponía
y que con la herencia que le había quedado del marido podía llegar hacer muchas
cosas. No se pensó dos veces lo de gastarse millones de pesetas en la preparación
para la noche de bodas de su hija junto a pepe romano.Más tarde, la mujer invitada decidió desalojar la casa debido a que sonó
una campana, eso le indicaba que ya se le había pasado la hora y que tenía que
regresar a su hogar. Cuando esta mujer se fue, dos de las hermana se dirigieron
hacia el establo a relajar al caballo, ya que estaba muy nervioso y solo quería
salir de allí.Tras llegar al establo se
quedaron mirando a las estrellas y Bernarda en la mesa junto a su hija
angustias, se quedo hablando sobre pepe el romano, Bernarda le dijo que no tenía
que preocuparse por el, simplemente casarse y callarse como una perra sumisa, que
cada uno haría su parte, el traería el dinero y ella cuidaría de la casa. No
tenía que preguntarle de nada, simplemente asentir y hacer lo que pepe el
romano dijera.
Angustias estaba preocupada y dijo…” lo siento madre,
pero hay algo que me preocupa de el”, entonces Bernarda le volvió a repetir que
no le preguntara nada, que obedeciera y ya, después, al cavo de un rato de
charla, le dijo que fuera con sus dos hermanas para crear una buena relación
con ellas, que es lo que quería, ya que es lo que ve la gente desde fuera, y
eso hizo, se fue con las dos hermanas, pero se dio cuenta que no le hacían ningún
caso.
Esa noche, Pepe el Romano había mentido a su futura
prometida, le había dicho que se iba al pueblo con su madre y que aquella noche
no podría hablar con ella, más tarde apareció y se encontró con Adela, su otra
amante. Martirio lo escucho todo y decidió callarse, simplemente por ese día. Al día siguiente,
Poncia advirtió a la madre, a la hija Adela y en sí, a todas las personas que
vivían en aquella casa, les advirtió que estaba pasando algo raro, y que la
gente de fuera hablaba de lo que estaba ocurriendo, cada día más y más…Sin más
rodeos, Bernarda le dijo que no se metiese, que ella lo tenía todo controlado y
fue en aquella noche cuando Martirio se canso de su hermana y decidió gritar a
todo pulmón para que llegara Bernarda, y cuando Bernarda descubrió todo aquello
que estaba ocurriendo se quedo hecha un cuadro, visto lo visto reaccionó de una
manera violenta, e intentó matar a Pepe el Romano con una pistola, fallando el
tiro por suerte o por desgracia, pero eso hizo que su hija pequeña, Adela,
acabase suicidándose por amor, pero qué más da eso!…lo que importa son las
lenguas, decía ella. Diremos que murió virgen. Bernarda no dejo que derramaran
ni una sola lágrima de dolor…
Narración del Tercer Acto
ACTO TERCERO
Se ha hecho de noche, y en el patio interior de la casa de Bernarda están comiendo ésta y sus hijas mientras la Poncia les sirve. Prudencia, que ha ido a visitarlas, decide que es hora de irse pero continúan hablando sobre el marido y la hija de prudencia, y lo bien que le han ido los negocios a Bernarda. Sale a relucir el tema de la boda de Angustias y ésta aprovecha para enseñar el anillo de pedida a la visita. Bernarda alardea del dinero que se ha gastado en comprar los muebles para su hija. Finalmente, Prudencia por fin se va al oír el último toque lejano de las campanas de la iglesia para rezar el rosario.
Tras la cena, Adela, Amelia y Martirio salen a tomar el fresco mientras en la sala se queda Bernarda hablando con Angustias. Hablan sobre Pepe. Angustias cree que le oculta cosas, que está extraño, como distraído. Su madre le alecciona sobre cómo debe comportarse con su futuro marido, siendo una esposa sumisa.
Vuelven a entrar las hijas tras estirar las piernas y contemplar la noche y su madre, tras mucho insistir, consigue que sus hijas se vayan a acostar quedándose a solas con la Poncia, que le insinúa a Bernarda que a pesar de su vigilancia no es capaz de controlar todo lo que pasa bajo su techo. Bernarda orgullosa, se niega a plantearse esa posibilidad. Cuando la dueña de la casa se retira a su habitación, Poncia y la criada comentan sobre la tormenta que se les avecina cuando estalle toda la información oculta tras las paredes de la casa y bajo los corazones de las hijas de Bernarda Alba. Adela interrumpe la conversación al ir a beber agua. Se van todas a dormir.
Aparece María Josefa con una oveja en los brazos entonando una irónica canción. Se va cantando y entra Adela que, mirando a un lado y a otro con sigilo, desaparece por la puerta del corral. Aparece en la habitación Martirio, que va en enaguas y se cubre con un pequeño mantón negro, de repente sale enfrente de ella su abuela. Mantienen una absurda conversación ya que su abuela desvaría hasta que Martirio consigue mandarla a la cama. María Josefa se va llorando mientras canturrea el estribillo de su canción.
Es evidente que la oscura noche da cobijo a los oscuros secretos de las hijas de Bernarda. Martirio se dirige a la puerta del corral en busca de su hermana Adela. La llama primero con inseguridad pero enseguida la reclama en voz alta. Adela aparece despeinada y Martirio le echa en cara que su actitud no es el de una mujer honrada. Discuten entre ellas por el amor de Pepe. Adela está enamorada de él y cree que su amor es correspondido. Sabe que vino a la familia atraído por el dinero pero está convencida que sus ojos siempre han estado sobre ella. A Martirio, sin embargo, le corroen los celos ya que ella también se ha sentido atraída por Pepe y sabe que jamás será correspondida. No tiene ningún problema de que el amante de Adela se case con Angustias, porque sabe que ésta nunca conseguirá el amor de su futuro marido, pero Martirio jamás consentirá que Adela se salga con la suya.
Adela intenta ablandar el corazón de Martirio acercándose a ella con la intención de abrazarla tras su dura confesión de que también estaba enamorada de Pepe, pero Martirio, rencorosa, amargada y llena de odio, rechaza a su hermana. Adela le dice, que con resignación soportará que Pepe se case con Angustias porque sabe que a quién el hombre lleva en su corazón es a ella, la cual siempre estará disponible para él a lo largo de toda su vida.
Se oye un silbido y Adela corre a la puerta, pero Martirio se le pone delante. Adela intenta escapar y forcejean. Martirio llama a voces a su madre que aparece en enaguas con un mantón negro. Martirio acusa a Adela de haberse acostado con Pepe el Romano. Bernarda se dirige furiosa a Adela increpándole su comportamiento, pero la menor de sus hijas, le hace frente por primera vez defendiendo su amor por Pepe.
Aparece el resto de la familia desconcertadas y atraídas por los gritos. Adela dice que ella es la verdadera mujer de Pepe y que él le está esperando fuera en el corral. Bernarda coge la escopeta y sale corriendo. Adela intenta salir pero Angustias la retiene contra su voluntad. Suena un disparo y entrando en la habitación Bernarda le dice a Adela que se atreva a buscarlo ahora. Martirio corrobora la versión de su madre y Adela sale corriendo. La Poncia pregunta si realmente lo ha matado y Martirio le dice que no, que salió corriendo en la jaca. Pero esto último Adela no lo ha oído.
Biografía de Martirio
Martirio, participa en todos los actos, ya que es un personaje crucial para la obra. Descubre el romance entre Pepe y Adela, y hace que esta se suicide.
También se entera de casi todas las cosas que pasan en la casa y siempre critica a sus hermanas.
BIOGRAFÍA BERNARDA ALBA
BIOGRAFÍA BERNARDA ALBA
Bernarda nació el 25 de Enero de 1876 en Montenegro, en la
Alpujarra de la Sierra en Granada y
murió en el 1954. La muerte de su hija Adela la empujó al suicidio. Tuvo una infancia
dura al morir su madre cuando tan solo tenía 5 años, algo que marcó su duro carácter.
Bernarda es una
persona profundamente preocupada por las diferencias sociales ya que su familia
por su patrimonio se considera superior.
Es una mujer del siglo XIX que vive en un mundo machista
donde ella es la primera que consiente ese comportamiento, ya que el modelo de
mujer que enseña a sus hijas es el de esposa sumisa y consentidora pero sobre
todo lo que más le importa es la imagen que da en la sociedad que la envuelve.
Es una mujer de duro carácter que no se deja llevar por sus sentimientos, los
cuales oculta en lo más profundo de su ser. Termina siendo una mujer desconfiada,
recelosa y segura de que su comportamiento es el correcto.
Bernarda a lo largo de la obra aparece en todos los actos.
Ha participado desde que murió su marido y las obligó a vestirse de luto y
encerrarse en casa unos cuantos años hasta el suicidio de su hija Adela por
disparar con la escopeta a su amado Pepe.
Texto Argumentativo
En esta obra teatral de Lorca, el amor y la muerte, es el principal tema por excelencia. Al inicio de la obra, lo primero que presenciamos es la defunción del marido de Bernarda y padre de las muchachas que "conviven" con ella. A raíz de aquí, se desarrolla todo lo que sucedía en la época cuando un cabeza de familia moria, el luto. Bernarda, que es muy tradicional, impone en su casa 8 años de luto entorno a los que gira toda la obra pues ninguna de las hermanas quiere perder su juventud encerrada en una casa vestida de negro.
Descripción
Adela y Bernarda
Adela es la más joven de las hermanas y tiene 20 años. Es
una chica joven, dulce, carismática, inocente, impulsiva y, sobre todo, muy
guapa. También es muy revolucionaria, se ve en los constantes enfrentamientos
con su madreBiografía de Martirio
Martirio es una de las hijas de Bernarda, mas específicamente la 4ª hija. Tiene una infancia y una juventud difíciles. Físicamente, es la menos agraciada de todas; cosa que le ha hecho tener mas problemas aún, uno de ellos la escases de libertad otorgada por su madre.
Biografía: La Poncia
La
Poncia es una mujer que viene de un linaje no muy próspero, es decir
que su familia era pobre y pasó una infancia normal pero, con
algunos días de miseria y dificultades. Llegando a su edad media,
entre los 25 y 30 años conoció a Bernarda y empezó a trabajar para
ella a cambio de un sueldo que le permitiese vivir y valerse por si
misma. Poncia trabajó durante más de 30 años para Bernarda,
situándonos a la edad de 60 años que tenía Poncia.
Ella
llegó a darse cuenta de que las cinco hijas de Bernarda, todas ellas
sin hombres ya que las tenía en casa encerradas y más aún en
tiempo de luto por la muerte de su padre, desencadenarían una
tormenta muy problemática en el futuro. Al trabajar tantos años
para Bernarda, Poncia descubrió el carácter de Bernarda, que era
muy dominante, malvada, egoísta y muy tozuda a la hora de entrar en
razón, ya que ella, según decía, siempre hacía lo correcto, nunca
se equivocaba y odiaba que los vecinos hablaran mal de ella pero, por
contra parte, ella los espiaba. Poncia en los días de luto llegaba a
tener tanta hambre que sus instintos la guiaban a hurtar la propia
longaniza de la casa junto a otra criada más joven.
Puede
parecer extraño, pero Poncia se preocupaba por las hijas de Bernarda
aunque sólo fuera un poco, les contaba sus experiencias e incluso
llegó a advertir a Adela de que dejará de llamar la atención de
Pepe, que todo eso podría acabar muy mal.
Poco
después, Poncia decidió avisar a Bernarda de los problemas que
tendría con Pepe el Romano ya que Adela seguía relacionándose con
él en secreto, no es de mucho saber que Bernarda ignoró todo lo que
Poncia le dijo ya que según ella, allí no pasaba nada malo y sus
hijas nunca se le rebelarían jamás.
Llegamos
a la noche, donde estalla el problema y Bernarda dispara a Pepe con
intención de matarlo. Pasado este acontecimiento, Adela frustrada
por perder a Pepe, el amor de su vida decide suicidarse, acabando así
con la predicción de Poncia sobre la tormenta. Después de este
evento tan trágico, Poncia pasará el resto de su vida sirviendo a
Bernarda y cuidando a sus hijas que ahora eran cuatro y no cinco.
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