2017 Las bicicletas son para el verano

2017 Presente, pasado y futuro

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2017 Naturalezas muertas

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jueves, 23 de febrero de 2017

relato ficcion

RELATO INVENTADO
 Marisa después de la despedida con Da Barca se quedó viendo la fotografía de el creyendo que se volverían a ver. Era hora de regresar a Fronteira, pasaron los días, estaba triste, recordaba aquella noche de bodas con Da Barca. Se encontraba mal, los familiares creían que era mal de amor pero al pasar las semanas vieron que estaba embarazada. Al pensar que era de aquel rojo republicano, querían que abortara, ella se negó y la echaron de casa. Ella cogió lo poco que pudo, se encontraba en la calle, tendría un hijo y no quería que pasara hambre ni frío por lo que solo podía ir a un sitio a pedir ayuda y se dirigió al monesterio de levante donde al contarle la historia al monje shaoli este le ayudó. Le dio un sitio donde dormir y comida, cuidó de ella y de su hijo cuando nació. Marisa a cambio la ayudaba en el sanatorio y su vida parecía menos triste. Escribía cada día una carta a Da Barca aunque sabía que no las leería. Pasó mucho tiempo pero ella nunca lo olvidó, hasta que un día Daniel, su hijo, estaba jugando en el patio del sanatorio y se le acercó un hombre que preguntó por ella, el niño corrió a buscarla y Marisa al salir vio que era Da Barca, se fundieron en un abrazo y nunca más se separaron. En España vivir no sería fácil y querían darle un futuro mejor a su hijo, así que decidieron irse a Rusia en busca de una nueva vida. Allí nació su hija, Izanne, y con esfuerzo salieron adelante, aunque echaban de menos Galícia donde volvieron después de que muriera Franco.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Relato de ficción

Relato de ficcion: Maria da Visitaçao.

Acabó otra jornada.Cada día venían los mismos clientes, a no ser por algún forastero que se presentaba  de vez en cuando. Maria ya estaba harta. Cuando llegó desde su isla del Atlántico africano esperaba encontrarse con algo mucho mejor.Ese no era su lugar, nunca se le había pasado por la cabeza ejercer en esa profesión, pero cuando es a lo más que puedes aspirar no te puedes quejar.

Hasta que un día entró. Nunca la había visto ya que era bastante inusual que entraran mujeres en el club. Se acercó a la barra, y allí se quedó, tomando un whisky.
Al dia siguiente  volvió e hizo lo mismo. Así durante dos semanas, solo había miradas pero Maria comenzó a sentir algo que no habia sentido jamás.
Hasta que un día pasó, se acercó a ella y le preguntó cómo se llamaba, ella le dijo que su nombre era Erin.
Al acabar Maria su jornada aún estaba allí y fueron a tomarse una copa juntas.Fué una velada muy agradable y las dos se sintieron muy bien.
Cuando ya llevaban unas copas de más, de repente Erin le dijo a Maria; Vente conmigo, vayamos a descubrir mundo, tú tranquila no te preocupes por el dinero ni nada, yo me encargo.
A Maria le sorprendió mucho que le propusiera algo así pero,luego se dió cuenta que algo peor que en la situación en la que se encontraba no podia pasarla.

Así que sin pensarlo más cogió sus pocas pertenencias y se fueron las dos, sin decirle nada a nadie, pero llenas de emoción por el qué pasará.

martes, 21 de febrero de 2017

Relato ficción. ¿Loco o simplemente obsesionado?

Todo había cambiado, o más bien dicho, todo cambió ese día.
Herbal decidió regalarle ese lápiz a Maria, esa voz que escuchaba del pintor murmurandole 'regalaselo'... Él no era de tener un imán de la suerte o de ser supersticioso, pero por alguna razón comenzó a serlo. Maria se fue, decidió tener una vida mejor en otra ciudad, ser feliz, obtener riquezas y lo más importante, vivir como ella quería, dejando a Herbal ahí. A él tampoco es que le hubiera importado mucho en ese entonces, los primeros días se las apañó el solo, se podría decir que incluso las primeras semanas, hasta que las voces en su cabeza aumentaron, tanto que comenzaba a hablar él solo. Por las calles, la gente se le apartaba, ¿se estaría volviendo loco?
Al cabo de un mes, decidió llamar a María, no obstante ella ni siquiera contestaba, así fueron pasando las semanas, cinco, ocho, e incluso diez llamadas al día, pero aún así ella ni siquiera lo cogía, Herbal decidió ir a visitarla, al llegar a la dirección que él tenía se quedó con la boca abierta, era una pequeña casa familiar, con jardín alrededor, también se debe añadir que estaba situada en un buen barrio. Cuando Herbal decidió tocar al timbre, a los pocos segundos le abrió un chico apuesto y elegante, compartieron un par de palabras hasta que Herbal preguntó por Maria, el chico, al escuchar ese nombre bajo la cabeza y suspiró para seguidamente comunicarle a Herbal que María falleció hará unas semanas atropellada. Herbal, al enterarse, no dijo nada y simplemente se fue, ¿qué se suponía que el debía decir?
A los días, Herbal volvió a casa, contacto con sus amistades y personas cercanas para comentarles lo que le estaba pasando. Finalmente, Herbal fue ingresado en un hospital psiquiátrico. El pensó que todo lo que le estaba pasando era debido al lápiz y al pintor, pero lo que nunca sabría es que María le dejó el lápiz en un pequeño cajón de su armario, donde de momento, no había sido encontrado.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Una visita inesperada


   Macallan estaba a punto de entrar en el hostal de mala muerte, donde se hospedaba durante su estancia en Chicago. De repente, siente que alguien le está observando, se para en seco y se gira lentamente. El aire caliente le envolvía de pies a cabeza, creando una sensación de náuseas irremediable. No había ni un alma a estas horas por las calles. Pero Macallan estaba seguro que había alguien entre las sombras, alguien que le observaba desde la distancia. Agudizando el oído percibe un pequeño crujido que proviene del callejón, situado a mano derecha. Con la mano zurda rozando la culata de su revólver Smith & Wesson Modelo 3, empezó a aproximarse al oscuro callejón.
   La expresión de Macallan no delataba el mínimo sentimiento, pero en su interior estaba con los nervios a flor de piel. No era la primera vez que le intentaban asesinar, ni tampoco sería la última, pero esa sensación de que su vida podría acabar en cualquier momento le conmovía. Todos le tememos a la muerte, pero a lo que le tiene Macallan especial recelo es a que se le arrebate la vida, que alguien juegue a ser Dios.
Todos sus sentidos estaban alerta, hasta el más mínimo sonido, él lo podía percibir. Y así, fué avanzando sin hacer ruído.
    Al llegar al final del porche, se pegó a la pared del hostal, y esperó. Esperó a que su oponente avance. En el momento de escuchar unos pasos firmes, que avanzaron hasta llegar a unos metros de Macallan. Empuñando su revólver, saltó quedando frente al tipo, que escondía su rostro bajo el sombrero, apuntandole entre ceja y ceja.
-¿Macallan? -dijo el forastero, quitándose el sombrero y dejándose ver.- Soy Landon. Necesito tu ayuda George.

viernes, 29 de abril de 2016

Relato de la infancia de Pepín Bello:


Pepín Bello, tuvo la suerte de poder conocer a grandes intelectuales españoles de la época, todo eso se lo debe a su padre el cual se los presento.
Un buen día el pequeño Pepín estaba jugando en el patio de su casa con el balón de fútbol, chutando contra la pared de la cochera en la que su familia tenia todos los trastos viejos, pero un mal golpeo de balón, hizo que la pelota rebotase tan fuerte contra la pared que cuando salió rechazada golpeó en uno de los ventanucos de la casa de Pepín. Como todo niño Pepín intentó ocultar todas las pruebas, primero recogió los pedazos de cristal que quedaron en el patio, después entró en la casa y recogió el balón y los cristales que quedaron por el suelo.
Todos los esfuerzos de Pepín fueron en vano ya que una de las criadas vio como el pequeño señorito ocultaba todas las pruebas, esto llevó al joven Pepín delante de la autoridad máxima de su casa su padre, y eso significaba problemas para el pequeño, aunque Pepín siempre podía contar con la benevolencia de su madre, que prácticamente siempre conseguía encandilar a su padre.
Al final la cosa no llegó a mayores cosas y quedó en una anécdota para contar sobre la infancia de que un día sería uno de los componentes de la “Generación del 27”.

martes, 17 de marzo de 2015

Relato: El lápiz del carpintero

Herbal. 
Herbal estaba en su garita, esperando que entrase algun cliente para registrarlo con el escáner de su mirada. Pasaron horas y horas, pero nadie entraba en ese apartado prostíbulo. Eran las seis de la mañana, cuando de repente entró un hombre de mediana edad, rostro caído y mirada bondadosa. Aunque tubiese esos rasgos de hombre bueno, Herbal no se fiaba ni un pelo. El señor entró a una habitacion con una prostituta mulata. Pero lo mas curioso fue que salió al cabo de cinco minutos con cara de angustia. En ese momento, el Herbal se levantó, se acercó bruscamente hacia el hombre y lo puso contra la pared principal del antro. Lo cacheó, pero no encontro rastro de ningún arma.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Relato de ficción

Herbal le regaló el lápiz a María Da Visitaçao. Pasó un tiempo y él se dio cuenta de que ya no era el mismo. El tiempo que ha estado sin ese lápiz nada le ha ido bien. Él ya no es el que era, ni su forma de hablar, ni su físico, ni su vestimenta, nada es igual. Y él solo se pregunta por qué, por qué sin ese lápiz él ya no es nada. 
Decidió irse a Roma durante unos meses, ya que era un lugar donde la gente decía que era hermoso. No supo nada más de María y los días se le hacían eternos a un Herbal que ya no era el que era. Nadie sabía quién era, nadie le saludaba, ni hablaba con él, estaba completamente solo en ese mundo cruel en el que el se sentía solo. Solo se decía a él mismo: ¿Por qué se lo regalé, por qué? Ella ya no está... Por no hablar de esas voces, sí sí, esas voces que Herbal tenía siempre en la cabeza y que el que le hablaba era el difunto pintor, esas voces nunca desaparecieron, el pintor seguía dándole órdenes a Herbal, y en su día a día allí estaba el difunto pintor a ese Herbal solo y desolado. 
Cinco años después, Herbal murió debido a un suicidio, dejó una carta con la esperanza de que alguien la leyera. En el contenido de la carta ponía: “Sin ti no soy nada, mi vida hizo un cambio radical a peor y yo, yo ya no podía hacer nada sin eso. Sírvele de provecho y disfrútalo mucho, como yo lo disfruté”. 
Esas palabras iban dirigidas a María Da Visitaçao y a su querido lápiz. La carta le llegó a María y todos los años en el día de el Día de los Santos iba al cementerio a ponerle un ramo de flores.

domingo, 8 de marzo de 2015

Relato de ficción


Continuación de la historia - Maria da Visitaçao

Tras la muerte de Herbal, María da Visitaçao decidió ir en busca de Marisa Mallo y el Doctor Da Barca  para conocer toda la historia que Herbal le explicó desde otro punto de vista.

Estuvo buscando durante diversos días hasta dar con ellos dos. Ahora ellos vivían en Finisterre. Se habían mudado allí para cambiar de aires y dejar el pasado atrás.

Maria les llamó para saber si podrían hablar con ella y quedaron en verse dentro de una semana para poder explicarlo todo con calma.

Una semana después, ellos tres habían quedado en una cafetería cerca del faro. Mientras el Doctor Da Barca y Marisa iban explicando todo su pasado, Maria no daba crédito. ¡Herbal había cambiado la mitad de cosas que pasaron! Se había inventado casi todo: Tuvo una sola oportunidad de matar al doctor, no dos o tres cómo él le había explicado.

Empezó a enfadarse mucho y pensando se acordó de lo que él le explicaba, después de matar al pintor aún escuchaba su voz en la cabeza.

En ese momento Maria da Visitaçao se dio cuenta de todo lo que pasaba, empezó a atar cabos y llegó a su solución.

Relato de ficción

Mapa de la Galicia de El lápiz del carpintero


Después de otra jornada, Herbal cerró el prostíbulo como hacía cada día. Se despidió de las chicas y se fue a dormir. Otro día, la misma faena.
La noche no fue tan apetecible como las otras. Algo o alguien le había perturbado el sueño, pero no sabía identificar bien qué es lo que le había pasado por la noche. Al día siguiente, volvió a pasar una mala noche, y de nuevo no sabía explicar por qué. Habló con Manila y con María da Visitaçao, y le recomendaron que se tomara algún día libre, para que se relajara. Herbal prefirió seguir en el prostíbulo para ver si la cosa mejoraba. Y para su desgracia, no mejoró, pero comenzó algunas de las cosas que no le dejaban dormir a gusto. De hecho, nada más levantarse, decidió dibujar lo que pensaba que había visto durante la noche, pero lo que dibujó difería de lo que realmente pensaba. No sabía por qué, pero él sabía que lo que estaba dibujando no era lo que él veía por la noche.
Una vez hecho este pasó adelante, se pasó los siguientes días intentando plasmar lo que pasaba en su mente por las noches, pero no llegaba a ninguna conclusión aparente. Entonces a Herbal le dio por pensar de qué manera podía plasmar sus perturbaciones. Estuvo pensando toda la noche y de repente se acordó del pintor. “¿Y si intento escribir con su lápiz?” pensó. Cuando acabó la jornada, le pidió a María da Visitaçao que le prestara el lápiz para un asunto personal, y ella accedió. Se tumbó en la cama y dejó su reloj y el lápiz juntos en la mesilla de noche. Parecía que estuvieran vigilándole antes de dormir. A Herbal le costó más de lo habitual dormirse, pero al final el sueño le venció.
Al despertarse lo vio todo claro. Se puso a dibujar en un papel la situación que había estado soñando y por fin plasmó lo que soñaba. Y cuando se dispuso a salir de la habitación escuchó al carpintero: “He vuelto”. Hacía tiempo que no volvía. Pero a Herbal no le gustó que apareciera en ese momento y precisamente después de haber dibujado eso. Bajó corriendo y le enseñó a Manila lo que había dibujado. Manila se extrañó, ya que aparecía un hombre con una pistola y un tricornio en el aire, y se podía ver un cuerpo cayendo.

De repente, se escuchó un fuerte golpe en la puerta del prostíbulo. Manila y Herbal se asustaron de igual manera. Se escuchó un segundo golpe, y al tercero la puerta cedió. Era Da Barca, y tenía una pistola en la mano. “El pasado vuelve a por ti, amigo”. Apuntó y disparó

El lápiz del carpintero- Relato Ficción

Qué bonito detalle el de Herbal de darme el lápiz… No puedo creerme que ya no esté aquí. Desde que murió, los días se me hacen cada vez más lentos y horrorosos. Estoy enamorada, sí, enamorada de alguien que ya no podrá estar jamás a mi vera. Cada vez que salgo a la calle me recuerda a los paseos eternos de los últimos meses junto a él, a los olores de las flores que me regalaba cada vez que me echaba de menos, a las tiendas donde entrábamos juntos a comprar y al aroma que me transmitía al abrazarme por las calles oscuras. Hace 2 semanas ya que no está, pero al menos lo he intentado. He intentado soportar el dolor pero me es imposible. He decidido que me voy a mudar. Sí, me mudaré lejos de aquí. Me iré a algún sitio donde pueda descansar tranquila, sin recuerdos. Me sentiré muchísimo mejor al marcharme de este lugar. Quiero rehacer mi vida, ya que se ha destrozado por completo desde aquel terrible día... He decidido que me iré a Madrid a vivir, abriré allí una tienda de cuadros. Es lo que más me inspira ahora mismo, porque hace pocos días que empecé a dibujar y me encanta. Quiero estar en un ambiente en el que pueda estar cómoda, y a pesar del dolor, tener a mi queridísimo Herbal presente siempre que pueda, aunque a mi manera.

Algún día encontraré a alguien a quien regalarle el lápiz, alguien que sea tan importante para mí como para entregarle objeto tan preciado. Sé que algún día encontraré a alguien tan especial como él…

Relató ficción

Herbal antes de acabar la conversación con María saco una caja, estaba el lápiz que había decidido de entregarle sin más dilación se lo entrego extendió el brazo, abrió los puños de las manos y ya era de ella Herbal decidió  marcharse dejándole claro que no podía romper con la regla si no le daría muy mala suerte.
María seguía trabajando de bailarina de alternes pero poco a poco consigo del tiempo el trabajo empezó a inquietarla a vivir con pesadillas y alucinaciones no pensaba que el lápiz que le había dejado Herbal le traería una vida desafortunada, y con momentos de mucha angustia ya tenia 58 años estaba retirada de cualquier bar de alterne y con ello un cúmulo de circunstancias favorables para su vida, le entrego el relevó del lápiz a una nueva joven bailarina.

Continuación del relato (Leandre)

Todo empezó cuando Herbal me regaló el lápiz, me pareció un bonito gesto de su parte que se lo agradecí mucho, ya que sus historias me hacían los días más cortos.

Pero lo que empezó siendo un gran regalo, acabó siendo la continuación de la historia del lápiz, el pintor, sí el pintor que mató Herbal, se me metió en la cabeza, ahora podía escucharle.

Desde aquel momento mi vida cambió totalmente, con Herbal ya muerto, decidí dejar el trabajo que tenía y emprender una nueva vida con los consejos y visiones que tenía el pintor, ahora notaba los efectos de tener el pintor en la cabeza, de vez en cuando tenía alucinaciones y otras veces trastornos en la memoria o en el pensamiento, algunas veces tenía ideas muy extrañas.

Desde el día que dejé el trabajo empecé a formarme a la vez que encontré otro puesto de trabajo, me hice cuidadora de un hombre mayor, muy rico, que me pagó muy bien y gracias a él empecé a vivir mejor.

Ahora tengo 66 años y he decidido regalarle el lápiz a una chica que actualmente trabaja para la hija de Manila, espero que ella tenga la misma suerte que yo tuve y consiga vivir mucho mejor.

Relato ficción


La historia del pintor


Hace ya casi 10 años que Herbal me regaló el lápiz. Durante todo este tiempo no consigo sacarme de la cabeza al pintor. Me gusta tenerlo dentro porque me hace compañía, pero escucharlo siempre no. Un día decidí poner en venta el lápiz, conseguí vendérselo a Marisa, que resultó ser la viuda del doctor Da Barca. Desde ese momento el pintor se fue de mi cabeza. Para celebrarlo decidí hacer un viaje a México.

Al llegar, cogió un taxi y se fue para el hotel. Allí se encontró a un chico muy guapo que tenía una voz parecida a la del pintor. Le preguntó qué le pasaba y él le contestó que había reservado la habitación 296 para pintar una vista de México y resultaba que ya había llegado la cliente. María le contesta que ella era la cliente y que no le importaba dejarle subir a pintar.

El chico se presentó, se llamaba Carlos y tenía veintiséis años, uno más que ella. Carlos le invitó a tomar un café como agradecimiento. Se pusieron a hablar. María, cada vez más inquieta por su voz, acabó preguntándole: Tú tienes algún familiar pintor en Galicia. Él le contestó que sí. Al final resultó que él era el hijo del pintor. Quedaron más días, ya que a Marisa le empezaba a gustar y a Carlos también.

Al cabo de cinco años se celebraba su boda, a la que acudió un montón de gente y desde ese momento fueron felices para siempre.

El lápiz del carpintero


https://sites.google.com/site/elblogdelaurenvega/lengua-castellana/lecturas/el-lapiz-del-carpintero/pinturas-de-turner. 

Herbal entró en la habitación y justo cuando se disponía a dormir tocaron en la puerta, era muy tarde, pensó en dejarlo pero volvieron a tocar.

Bajó con su escopeta en mano, mientras Manila se quedaba en su cuarto entonces cuando se disponía a abrir la puerta el pintor le dijo que no lo hiciera que seria mala idea, preguntó que quién era, no contestaron.

Subió corriendo hacía la habitación y oyó que se abría la puerta, entonces se escondieron en el armario con la escopeta, esperaron 15 minutos, no pasaba nada, pasaron horas no se escuchaba nadie y pasaron la noche allí.

A la mañana siguiente, salieron con precaución del armario, registraron toda la casa y no había nadie. Quedaron confusos, pero no le dieron importancia ya que no había pasado nada, instalaron una alarma por si acaso.

Pasaron semanas hasta que una noche cuando se disponían a dormir Herbal y Manila ocurrió lo mismo que la noche pasada, entonces Herbal cogió el teléfono hizo sonar la alarma por si era algún ladrón que saliera huyendo y cuando vino la policía volvieron a registrar la casa y no descubrieron nada extraño. 
Al cabo de unas semanas más tarde volvió a pasar lo mismo entonces Herbal se disponía a abrir la puerta con la escopeta en mano, cuando el pintor le dijo suavemente: Vuelve a tu habitación, Herbal, si no quieres morir. Herbal no hizo caso, entonces abrió la puerta y no había nadie, cuando iba a cerrarla oyó un ruido extraño, como un soplido se giró y vio a la muerte acercándose lentamente, mientras le decía el pintor: Despídete de tu mujer.
Herbal, seguía sintiendo lo mismo por María, se lo estuvo pensando, eso de trabajar en un prostíbulo, no era vida, aunque se lo pasaba bien, para hacer una familia Herbal pensó que no debía estar metido en todo eso, él pensó observó a María hasta que encontró el bueno momento, y fue a hablar con ella, allí le hizo su propuesta, ella sabia la respuesta, ella le explicó todo y le dijo que lo dejaba todo y que se iban a vivir juntos, que estaba de acuerdo.

Fueron a una granja que había por el monte, allí hicieron su vida, donde tuvieron un hijo, lo llamaron Tomás, Tomás directamente que supo hablar, andar sobre los 4-5 años, ya se empezaba a interesar por lo que hacia su padre, tener una granja con animales, luego con un huerto donde María cocinaba los alimentos del huerto, Herbal empezó a ganar dinero, y tal como empezó a ganar dinero, empezó a comprar terreno, donde también se lanzó en el cultivo de cereales, 6 años después que Tomás naciese, tuvieron a la pequeña Carlota, y Herbal cogió una grave enfermedad, donde nuca pudo escuchar su hija decirle papà.

Relato de ficción-Herbal.

Herbal estaba en su sitio de trabajo, cuando, de repente, entró por la puerta un señor, de apariencia elegante, debía tener unos cincuenta-sesenta años de edad. Él se levantó para servir copas, pero se quedó intrigado por el extraño comportamiento del misterioso señor. Parecía nervioso. Herbal se ofreció para cogerle la chaqueta, en ese momento notó algo raro en ella, era demasiado dura, como si tratase de protegerse de algo o de alguien.

Al cabo de muchas horas bebiendo y haciendo uso de los servicios de las prostitutas, el misterioso señor fue al lavabo. En ese momento, Herbal se levantó le cogió la chaqueta y la revisó a fondo. Después de un largo rato registrándola encontró un revólver herrumbrosa de calibre 26. El antiguo guardia de la cárcel se quedó boquiabierto. Cogió la pistola y volvió a su sitio para controlar de nuevo el prostíbulo. Después de darle vueltas un rato, Herbal decidió tirar a la basura el revólver y dejar atrás su pasado.  

https://www.youtube.com/watch?v=EgQNVO3TgUc

Relato de ficción (El lápiz del carpintero)



María Da Visitaçao después de que Herbal muriera se imaginó al pintor del cual tanto hablaba Herbal en su historia.
María intento buscar al pintor encontrar información suya a ver si averiguaba dónde vivía o donde podría ir para conocerle.
María encontró la dirección de donde vivía el pintor y le fue a visitar. Llamo al timbre y le abrió un chico joven con un pincel en la mano, María le preguntó a el pintor que si conocía a Herbal y él contestó que sí.
María le preguntó al pintor que cómo se llamaba y él dijo que se llamaba Eduardo.
María le informó de que Herbal había muerto y Eduardo se quedó muy sorprendido y puso cara de lástima.
María confesó que no estaba ahí para informarle de lo de Herbal sino porque estaba intrigada por su aspecto y por sus pinturas.
Eduardo invitó a María a entrar a su piso y ella observó que era un pequeño apartamento lleno de cuadros en la pared y que en el salón había un cuadro en el cual estaba pintando en ese momento. Eduardo le preparó un café y se lo sirvió y Eduardo le pregunto qué le había pasado a Herbal.

Estuvieron un largo rato hablando hasta que María le pidió que le pintara un cuadro de una fotografía que tenía María con Herbal, él aceptó a pintarle el cuadro a cambio de que María le llevara a visitar a Herbal a el cementerio y poder dejarle unas flores.

El lapiz del carpintero, continua la historia.


Maria da Visitaçao iba como cada día hacia el club pensando que sería otro día malo como siempre y que le gustaría cambiar de vida y estudiar filosofía. Pensaba en dejar esa faena desde hacía años, pero nunca se decidía, hasta que un día se plantó enfrente del local y pensó: Hasta aquí hemos llegado. Cogió su coche y se fue para no volver nunca más. 
Empezó trabajando en una ferretería un mes y cuando tuvo suficiente dinero se fue hacia A Coruña donde estudiaría filosofía durante 4 años en la universidad compartiendo piso con otras estudiantes. Cuando acabó los estudios se volvió a Santiago de Compostela y se puso a trabajar como profesora en un instituto de allí. Se casó con otro profesor de ese mismo instituto y tubveron dos niños y una niña.
María es ahora una mujer muy feliz con una familia y un trabajo estable, y todo gracias a la gran decisión de irse del club.
Un día volvió para ver cómo estaba ese club y vio que estaba muy dejado, pero sus antiguas compañeras estaban aun todas. Le explicaron a María que desde que se fue Herbal todo iba mal, y María les explicó cómo le iba de bien a ella, de lo que todas quedaron sorprendidas y quisieron seguir su ejemplo. Algunas lo consiguieron, otras no.
María da Visitaçao siguió con su buena vida y al cabo de un tiempo tuvo su primer nieto, lo que la hizo muy feliz, pero su hija no tenía dinero para mantenerlo y ella estaba jubilada con una pequeña pensión, lo que hizo que su hija, también llamada Maria, tuviera que trabajar en el club donde había trabajado su madre.
La historia se repetía.

AGRANDA EL TEXTO