
A Moussa lo que le gusta del TGV es que sus butacas son cómodas y reclinables, también le gustan las mesas donde se escribe, pero todo lo bueno también tiene su lado malo, y es que este tren, va rápido y no te da tiempo de disfrutar del paisaje y la mayoría de la gente que va en él esta ocupada y no hablan, la verdad es que se aburre con tanta nueva tecnología.
1 comentario:
¡Perfecto!
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