
Érase una vez un país donde cada vez el verano y el invierno se alargaban más, la primavera y el otoño se enfadaba porque ellos también querían vivir, y cada vez los estaban ahogando más. Un día la primavera quería hablar con el otoño para planificar una estrategia conjunta, pero el verano no le dejó, siempre estaba en medio… Al final decidió actuar sola, decidió que haría llover hasta gran parte del verano, así este se daría cuenta de que cada uno tenía su espacio, pero el plan no salió bien del todo, el verano empezó más tarde y acabó más tarde, el otoño igual, el invierno igual, y la primavera tuvo que resignarse a empezar más tarde, aunque, pensándolo bien, más vale tarde que nunca, había ganado la batalla.
3 comentarios:
Texto cargado de ironia, aunque demasiadas vueltas en la explicación.
Puntuación:1+2+2+3=8
texto un poco lioso pero original.
puntos: 1+3+2+3
Es original. 2+3+3+3=11
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