VIAJE A JAÉN
Como casi cada año para navidades
bajamos a Jaén para estar con la familia. El viaje como cada año se hacía largo,
porque de Cambrils hasta Jaén pues no
eran dos horitas... ¡¡no!! Eran siete y claro, siete horas en un coche sentado
todo el rato… pues como que te aburres un poco, en fin… después de esas siete
horas que se hicieron eternas, llegamos hasta el pueblo de mi madre.
El pueblo se llama
Torres, no es muy grande pero es muy bonito y suele estar nevado, pero cuando
yo no estoy que es lo más gracioso. Siempre que estoy yo no nieva, solo en los
cerros de los alrededores, y, a los dos días o así que me voy de vuelta, cae
una nevada y como no, yo no estoy…
Este año fue algo diferente, vinieron
unos primos de Badajoz, que llevaba unos seis años o algo así sin verlos, así
que me alegre muchísimo y más aun a uno de mis primos favoritos que
de pequeño me lo pasaba muy bien con él. Cuando llegamos ya era día 24 así que… a preparar toda la cena que además de nosotros y mis primos de Badajoz también estaban algunos primos del pueblo, más la abuela claro está y también mis tíos.
La mesa era grande y aun así casi no cabíamos en ella pero nos apretamos un poco y ya está, aunque otras veces éramos casi treinta comiendo y cabíamos aunque claro éramos más pequeños y ocupábamos menos también. Nos tiramos hasta las cinco de la mañana todos juntos menos algunos que se fueron con algunos amigos de fiesta por la zona.
Al día siguiente mis primos de Badajoz
se fueron, y como me aburría cogí la “play 3” y me puse a jugar a los
juegos que tenía, me lo pasaba bien, en fin no podía hacer otra cosa, en la
calle hacia demasiado frio. Había pasado un día y claro mis padres no son los
dos del mismo pueblo, así que… bueno tuvimos que hacer una cosa, ya que a mi
madre no le apetecía ir al pueblo de mi padre, que estaba a una hora del de mi
madre, decidieron quedar en un sitio
entre los dos pueblos y coger e irnos todos juntos a Sierra Nevada en Granada. Después
de pasarnos todo el día en la nieve, que por cierto vine con la cara toda
quemada, nos pasamos todo el día siguiente sin salir de casa, aparte estaba lloviendo y yo tenía la
esperanza de que nevase una vez en el pueblo cuando yo estoy en él, pero nada, solo agua y agua…
Al día siguiente me dijo mi madre que
nos íbamos de vuelta y yo me quedé pensando… qué cosa más rara solo era 27 de
diciembre y normalmente nos íbamos el 3 o 4 de enero pero solo podía callarme e
irme. Así que al día siguiente llegamos a Cambrils después de otro largo viaje
de siete horas intensamente aburridas.A los dos días nevó en el pueblo de mi madre para no varía y yo en Cambrils nadando por que tenia entrenamiento, eso me enrabió mucho pero ya estaba acostumbrado así que me aguanté como siempre.
1 comentario:
Jesús, has escrito una redacción muy bonita. El tono utilizado y el vocabulario es muy apropiado para el contenido.
Cuida las etiquetas y repasa siempre la ortografía.
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