Era se una vez un niño el cual estaba pasando un
día normal en su casa, esa tarde se fue a ver con unos amigos una casa abandonada que había en las afueras de la ciudad,
allí cogió una piedra muy bonita que
había en el suelo y se la
llevo a su casa.
A la mañana se despertó
i fue a ver la televisión, mientras buscaba el mando de la televisión
escucho una noticia que le fascinó,
salia su
fotografía en la televisión y
decían que
el era un fugitivo de la ley, que estaba detenido y
había una recompensa de 90.000 euros.
Entonces revise lo que había echo así que me fui, devolví la piedra i me fui a dormir.
Puede que sea muy raro pero ese niño se encontró esa tarde muerto en su cama.
1 comentario:
Bien, David, es una buena historia. ¡Cuida la ortografía!
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