
Cuando mi padre llegó a casa, yo estaba impaciente por ver los walkie-talkies. Con gran sorpresa por mi parte, me dijo:
- Lo siento mucho, me he olvidado tu paquete con tu regalo en el avión.
- ¿Cómo te ha podido pasar eso?
-Nos han obligado a salir muy deprisa y sólo he cogido la bolsa de viaje.
- Esperaba tu regalo con mucha ilusión. ¿Vas a hacer alguna cosa para solucionarlo?
-He avisado al departamento de objetos perdidos del aeropuerto, que en el asiento 23-A del vuelo de Nueva York, me he olvidado una bolsa de Motorola.
-¡Menudo tonto! ¿ Crees que la vamos a encontrar? Si no aparece ya me estás comprando 4 más.
- Ten paciencia. Seguro que aparecen.
No aparecieron y me tuvo que comprar 4.
1 comentario:
¡¡¡¡¡
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