Narración 5 puntos
La acción se desarrolla en una casa típica andaluza, de paredes blancas y muros
gruesos. Esta casa está situada en un pueblo típico andaluz de la España de
Al principio del acto, todas están sentadas comiendo, todas menos Prudencia que está
sentada en una silla más alejada. Bernarda y Prudencia están hablando sobre sus
temas de incumbencia y Bernarda le pregunta a prdencia por su marido mientras la
invita a comer. Prudencia acepta la invitación, y le explica que está enfadada con sus
hermanos por la herencia y no sale mucho a la calle a causa del enfado. Entonces
Bernarda le pregunta por su hija y Prudencia le cuenta que está enfadada con su hija
por contestarle. Bernarda y Prudencia empiezan a hablar de la boda de Angustias, y
Prudencia le pide que le enseñe el anillo de compromiso y le pregunta a Angustias por
los preparativos de su boda.
Cuando Prudencia se va, Adela sale al portón acompañada de Amelia y Martirio.
Magdalena se queda sentada medio dormida en una silla, Angustias recoge la mesa y
Bernarda que está allí, le dice a Angustias que hable con Martirio, por lo que había
ocurrido con el retrato. Bernarda le pregunta que si esta noche va a ir Pepe a verla a lo
que Angustias contesta negativamente, porque éste se va con su madre a la capital.
Entran las otras tres hermanas y Bernarda les manda acostarse.
La Criada y la Poncia se quedan hablando del lío con el Romano. Se quedan
criticando la mala actuación de Bernarda. Saben que es tan orgullosa que ella misma
se pone una venda en los ojos, y las dos están de acuerdo en que les gustaría dejar la
casa, pero no pueden. Cuando las dos criadas se iban a retirar a sus alcobas, Adela
sale de su cuarto diciendo que la sed la a despertado. Adela sale sigilosamente y
desaparece por la puerta del corral. A su vez se levanta Martirio, la cual sale a buscar
a Adela para detenerla en sus intenciones, pero se cruza con Maria Josefa, su abuela.
Ésta, se haya en el patio cantando a una ovejita que se encuentra entre sus brazos,
cantándole como si fuera su hijo e insultando y burlándose de Bernarda y Magdalena.
Le dice al corderito entre cánticos que se quiere marchar muy lejos, que la puerta se
abrirá y se irá a la playa a casarse. Entonces ve a Martirio, y después de burlarse de
ella, le pide que le ayude a escapar, pero Martirio, tomándola por loca, la manda a la
cama. En ese momento Martirio empieza a decir el nombre de Adela en voz baja, y
esta sale del granero un poco despeinada y las dos comienzan a discutir. Adela y
Martirio discuten sobre a quien de ellas dos le pertenece Pepe.
Martirio le quiere y haría lo que fuera por tenerlo, pero es Adela quien lo tiene y eso a
Martirio le come por dentro y decide que si no es ella quien lo posea, que tampoco
será Adela, y en ese momento levanta la voz llamando a su madre. En ese momento
salen Bernarda y las demás hermanas. Martirio le dice a Bernarda que Adela está con
Pepe en el pajar, por lo que Bernarda comienza a gritarle. Angustias esta desolada por
lo que ha hecho su hermana y Bernarda coge una escopeta y dispara contra Pepe.
En ese momento, después de oír el tiro, Adela pensando que le había alcanzado sale
corriendo y se encierra en su cuarto. Cuando la Poncia consigue entrar, descubre que
Al final, cuando Bernarda descubre que Adela está muerta, empieza a gritar: “¡Mi hija a
muerto virgen! ¡Nadie diga nada!” Bernarda no quiere que en el pueblo se entere nadie
de cómo y por qué a muerto su hija y por eso grita que ha muerto virgen.
Ésta les dice a sus hijas que no lloren, y si quieren, que lo pueden hacer cuando estén
solas. Las últimas palabras de Bernarda fueron: “Ella, la hija menor de Bernarda Alba,
ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!”
Y aquí termina el tercer acto.
2017 Las bicicletas son para el verano
2017 Presente, pasado y futuro
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Ariadna Llobet
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Eduard Malynovskyy
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2017 Naturalezas muertas
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sábado, 30 de abril de 2016
Mi Sinsombrero
Opción 1
Describe a tu sinsombrero: 3 puntos
Mi sinsombrero resulta ser mi abuela Maria Santacruz González, ella nació el 20 de
Noviembre del año 1936. Ella nació y se crió en el centro de Tarragona, más
concretamente en la parte alta, donde fue criada en un ambiente humilde,
desgraciadamente ella no llegó a conocer nunca a sus padres ya que los dos murieron
a causa de la guerra, y creció junto a su abuelo apodado “avi nilleti” su único familiar
del cual podía depender, ellos dos no disponían de una gran cantidad adquisitiva, la
cual cosa conllevó que mi abuela tuviese que ponerse a trabajar desde muy jovencita
a la edad de catorce años en servicios sociales, comúnmente llamado sección
femenina, fraternizó con muchas compañeras de trabajo.
Más adelante hacia los dieciséis años empezó a trabajar en la tabacalera de
Tarragona donde ejerció la profesión durante cuatro años, en ese periodo conoció a un
joven de su misma edad con el que se enamoró perdidamente, incluso tenian pensado
casarse, pero él era un muchacho de la alta sociedad y mi abuela era una joven
huérfana la cual no tenia ni para comer. Ella a pesar de provenir de una familia
humilde era una mujer muy coqueta y guapa y trabajadora, pero los padres de él
preferían emparejarlo con una mujer de su misma clase social, por eso tuvieron que
romper i mi abuela se quedó soltera.
Al tener siempre pocos recursos ella siempre tuvo que buscar maneras de improvisar
cosas que le faltasen como por ejemplo la cocina, mi abuela fue, y es una cocinera
excelente y empezó a cocinar como forma de desahogarse y sentirse libre.
Cuando cumplió los diecinueve, conoció a mi abuelo, un pescador de Cambrils que
con su labia y planta la sedució a mi abuela en las fiestas populares. Poco más tarde
se casaron y tuvieron dos hijos, mi tío Ramon, y a mi madre Rosa Maria.
Aprovechando las habilidades adquiridas por los años de mi abuela en la cocina y el
carisma de mi abuelo emprendieron un restaurante en la playa el cual tuvo tanto éxito
que llegaron a tener cuatro establecimientos en diferentes zonas de la ciudad.
Con ella puedo extraer un mensaje muy positivo ya que con trabajo duro y valentía se
puede llegar muy lejos, ella no era una mujer de muchos estudios, pero a pesar de ello
ella siempre fue una mujer culta ya que intentaba leer todos los libros posibles, era una
mujer que amaba las lenguas y aprendió el francés por puro amor al aprendizaje,
siempre con muy buen corazón y simpatía trataba a los demás, y es por eso que ella
Describe a tu sinsombrero: 3 puntos
Mi sinsombrero resulta ser mi abuela Maria Santacruz González, ella nació el 20 de
Noviembre del año 1936. Ella nació y se crió en el centro de Tarragona, más
concretamente en la parte alta, donde fue criada en un ambiente humilde,
desgraciadamente ella no llegó a conocer nunca a sus padres ya que los dos murieron
a causa de la guerra, y creció junto a su abuelo apodado “avi nilleti” su único familiar
del cual podía depender, ellos dos no disponían de una gran cantidad adquisitiva, la
cual cosa conllevó que mi abuela tuviese que ponerse a trabajar desde muy jovencita
a la edad de catorce años en servicios sociales, comúnmente llamado sección
femenina, fraternizó con muchas compañeras de trabajo.
Más adelante hacia los dieciséis años empezó a trabajar en la tabacalera de
Tarragona donde ejerció la profesión durante cuatro años, en ese periodo conoció a un
joven de su misma edad con el que se enamoró perdidamente, incluso tenian pensado
casarse, pero él era un muchacho de la alta sociedad y mi abuela era una joven
huérfana la cual no tenia ni para comer. Ella a pesar de provenir de una familia
humilde era una mujer muy coqueta y guapa y trabajadora, pero los padres de él
preferían emparejarlo con una mujer de su misma clase social, por eso tuvieron que
romper i mi abuela se quedó soltera.
Al tener siempre pocos recursos ella siempre tuvo que buscar maneras de improvisar
cosas que le faltasen como por ejemplo la cocina, mi abuela fue, y es una cocinera
excelente y empezó a cocinar como forma de desahogarse y sentirse libre.
Cuando cumplió los diecinueve, conoció a mi abuelo, un pescador de Cambrils que
con su labia y planta la sedució a mi abuela en las fiestas populares. Poco más tarde
se casaron y tuvieron dos hijos, mi tío Ramon, y a mi madre Rosa Maria.
Aprovechando las habilidades adquiridas por los años de mi abuela en la cocina y el
carisma de mi abuelo emprendieron un restaurante en la playa el cual tuvo tanto éxito
que llegaron a tener cuatro establecimientos en diferentes zonas de la ciudad.
Con ella puedo extraer un mensaje muy positivo ya que con trabajo duro y valentía se
puede llegar muy lejos, ella no era una mujer de muchos estudios, pero a pesar de ello
ella siempre fue una mujer culta ya que intentaba leer todos los libros posibles, era una
mujer que amaba las lenguas y aprendió el francés por puro amor al aprendizaje,
siempre con muy buen corazón y simpatía trataba a los demás, y es por eso que ella
Biografia de Bernarda Alba
Biografia Bernarda Alba dos puntos
La Poncia es una mujer viuda, de 60 años de edad. Es una de las dos criadas que
trabajan para Bernarda; su superioridad con respecto a la otra sirvienta es notable
desde el comienzo de la obra ya que el autor marca una diferencia en la posición que
ocupan en el orden jerárquico de la casa al referirse a una como “Criada” y a otra
como “Poncia.” Evidentemente, el hecho de que el nombre de una de ellas sea
desconocido significa que hay una subordinación establecida. Sin embargo, podemos
darnos cuenta, a medida que avanzamos con la lectura, que la superioridad de La
Poncia no se debe a ninguna correspondencia afectuosa ni implica ningún tipo de trato
preferencial en comparación con la otra criada, sino que es meramente un ascenso
jerárquico, fruto de los 30 años de constante servicio, es decir, de su antigüedad en la
casa y de la fidelidad a la familia. A esto último, Bernarda le da mucha importancia ya
que la Poncia sabe todos los secretos del hogar, y su resguardo y disimulo resulta
indispensable en una sociedad como aquella en la que “el juego de las apariencias
causa estragos” (Reseña en la contratapa de “La Casa de Bernarda Alba,” Ed.
Cántaro). El hecho de que su nombre esté siempre antecedido por “la” implica un trato
despectivo y burlón hacia la clase social baja de la que proviene. De esta manera,
podemos ratificar el hecho de que La Poncia no recibe ningún trato preferencial, sino
por el contrario, es humillada y degradada.
Otra característica de esta criada es el hecho de ser intuitiva. La Poncia se da
cuenta antes que nadie de la verdad sobre Martirio, Adela y Pepe el Romano. Ella es
capaz de intuir y presagiar la catástrofe que podría ocurrir si las hermanas siguieran su
curso sin que Bernarda supiera nada al respecto. Una vez que Martirio y Adela
confirman los presagios de La Poncia, Bernarda se siente por primera vez
desconcertada de que se le haya escapado tanta información a pesar de su rigidez
extrema. La Poncia parece ser la conciencia moral y quien debe abrirle los ojos a
Bernarda, que parece estar ciega ante lo que hacen sus hijas.
La Poncia también aparenta ser una persona entrometida, ya que conoce todo
lo que sucede en la casa, en el vecindario, y hasta logra en ocasiones la confianza de
las hijas de Bernarda al convertirse en su confidente y hablar de temas relacionados
con la sexualidad, los hombres, los cuales no estaban permitidos en la casa.
Podemos deducir también que es una persona ambigua. Su nombre hace
alusión a Poncio Pilatos, quien pudiendo intervenir decide lavarse las manos en la
crucifixión de Jesús, en la Biblia. Ella no habla con claridad, quizás producto del
miedo, sino con rodeos, con insinuaciones y no de manera directa. No acusa
directamente a Adela con su madre, sino que sugiere y advierte que algo pasa.
En cuanto a las virtudes que la caracterizan, podemos destacar la laboriosidad
con la que trabajó por 30 años en la casa de Bernarda de manera leal y constante. Por
otro lado, entre sus pecados encontramos la envidia que siente hacia Bernarda por la
diferencia de clases sociales. Existe un resentimiento entre la señora y sus criadas.
Haciendo referencia al aspecto social del personaje, podemos decir que
pertenece a la clase baja. Es viuda, estuvo casada con Evaristo el Colín y tuvo más de
un hijo, ya que menciona a un hijo mayor en la página 40. Como podemos ver en la
página 46, La Poncia es hija de una prostituta, lo que es motivo de humillación como
Bernarda sabe. La clase baja de la cual proviene se advierte además por el trabajo
que realiza, que no necesita ninguna educación ni formación, lo cual es evidente que
no tiene al analizar su lenguaje. Está repleto de insultos, vulgarismos y errores como
El rol de La Poncia es indiscutiblemente importante en la obra, y esto es
evidente ya que tiene una fuerte postura en relación con los temas principales de La
Casa de Bernarda Alba: autoritarismo versus rebeldía, mujeres versus varones y
mujeres ricas versus mujeres pobres.
En cuanto a la rebeldía y el autoritarismo, La Poncia es el personaje opuesto a
Bernarda, ya que sostiene que el hecho de que las hijas no puedan relacionarse con
hombres es algo completamente antinatural. Además, este espíritu rebelde se puede
ver desde el principio de la obra, cuando La Poncia dice:
“treinta años lavando sus sábanas, treinta años comiendo sus sobras, noches en vela
cuando tose, días enteros mirando por la rendija para espiar a los vecinos y llevarle el
cuento, vida sin secretos una con otra y sin embargo, ¡Mal dolor de clavo le pinche en
los ojos!, pero yo soy buena perra, ladro cuando me lo dicen y muerdo los talones de
los que piden limosna cuando ella me azuza, mis hijos trabajan en sus tierras y ya
están los dos casados, ¡pero un día me hartaré!” (Pág. 16).
El contraste entre la rebeldía y el autoritarismo es de suma importancia en el
contexto histórico en el que fue escrita la obra, teniendo en cuenta la opresión y
absolutismo, defendidos por una de las fuerzas durante la guerra civil española que se
Respecto al clasismo, cada personaje sabe en qué lugar está y tiene claro que
debe resignarse a ello. La relación entre Poncia y Bernarda muestra que a pesar de
haber compartido treinta años juntas, una patrona y una criada no pueden tener una
verdadera correspondencia afectuosa. No son del mismo estrato y no se pueden tratar
como iguales. Bernarda transmite manifiestamente la importancia de las clases
sociales y su diferenciación porque habla y trata con desprecio a la gente que no está
a su altura: “Los pobres son como los animales; parece que estuvieran hechos de
otras sustancias" (Pág.18). Así se justifica por qué La Poncia sigue siendo
despreciada en la casa de Bernarda, a pesar de trabajar allí hace tantos años; se
podría decir que ya sería parte de la familia de no ser por esa diferencia social en la
que Bernarda hace énfasis permanentemente.
En líneas generales, La Poncia es uno de los personajes más significativos en
la obra ya que se relaciona con los temas principales de la obra y es quien parece
conocer más en profundidad a Bernarda y a sus hijas. Proporciona un contraste
importante con Bernarda Alba, lo que nos permite establecer más marcadas
diferencias y posturas que enfatizan el clasismo, la rebeldía y el autoritarismo, los
hombres versus las mujeres; es decir los conflictos más característicos de la época.
La Poncia es una mujer viuda, de 60 años de edad. Es una de las dos criadas que
trabajan para Bernarda; su superioridad con respecto a la otra sirvienta es notable
desde el comienzo de la obra ya que el autor marca una diferencia en la posición que
ocupan en el orden jerárquico de la casa al referirse a una como “Criada” y a otra
como “Poncia.” Evidentemente, el hecho de que el nombre de una de ellas sea
desconocido significa que hay una subordinación establecida. Sin embargo, podemos
darnos cuenta, a medida que avanzamos con la lectura, que la superioridad de La
Poncia no se debe a ninguna correspondencia afectuosa ni implica ningún tipo de trato
preferencial en comparación con la otra criada, sino que es meramente un ascenso
jerárquico, fruto de los 30 años de constante servicio, es decir, de su antigüedad en la
casa y de la fidelidad a la familia. A esto último, Bernarda le da mucha importancia ya
que la Poncia sabe todos los secretos del hogar, y su resguardo y disimulo resulta
indispensable en una sociedad como aquella en la que “el juego de las apariencias
causa estragos” (Reseña en la contratapa de “La Casa de Bernarda Alba,” Ed.
Cántaro). El hecho de que su nombre esté siempre antecedido por “la” implica un trato
despectivo y burlón hacia la clase social baja de la que proviene. De esta manera,
podemos ratificar el hecho de que La Poncia no recibe ningún trato preferencial, sino
por el contrario, es humillada y degradada.
Otra característica de esta criada es el hecho de ser intuitiva. La Poncia se da
cuenta antes que nadie de la verdad sobre Martirio, Adela y Pepe el Romano. Ella es
capaz de intuir y presagiar la catástrofe que podría ocurrir si las hermanas siguieran su
curso sin que Bernarda supiera nada al respecto. Una vez que Martirio y Adela
confirman los presagios de La Poncia, Bernarda se siente por primera vez
desconcertada de que se le haya escapado tanta información a pesar de su rigidez
extrema. La Poncia parece ser la conciencia moral y quien debe abrirle los ojos a
Bernarda, que parece estar ciega ante lo que hacen sus hijas.
La Poncia también aparenta ser una persona entrometida, ya que conoce todo
lo que sucede en la casa, en el vecindario, y hasta logra en ocasiones la confianza de
las hijas de Bernarda al convertirse en su confidente y hablar de temas relacionados
con la sexualidad, los hombres, los cuales no estaban permitidos en la casa.
Podemos deducir también que es una persona ambigua. Su nombre hace
alusión a Poncio Pilatos, quien pudiendo intervenir decide lavarse las manos en la
crucifixión de Jesús, en la Biblia. Ella no habla con claridad, quizás producto del
miedo, sino con rodeos, con insinuaciones y no de manera directa. No acusa
directamente a Adela con su madre, sino que sugiere y advierte que algo pasa.
En cuanto a las virtudes que la caracterizan, podemos destacar la laboriosidad
con la que trabajó por 30 años en la casa de Bernarda de manera leal y constante. Por
otro lado, entre sus pecados encontramos la envidia que siente hacia Bernarda por la
diferencia de clases sociales. Existe un resentimiento entre la señora y sus criadas.
Haciendo referencia al aspecto social del personaje, podemos decir que
pertenece a la clase baja. Es viuda, estuvo casada con Evaristo el Colín y tuvo más de
un hijo, ya que menciona a un hijo mayor en la página 40. Como podemos ver en la
página 46, La Poncia es hija de una prostituta, lo que es motivo de humillación como
Bernarda sabe. La clase baja de la cual proviene se advierte además por el trabajo
que realiza, que no necesita ninguna educación ni formación, lo cual es evidente que
no tiene al analizar su lenguaje. Está repleto de insultos, vulgarismos y errores como
El rol de La Poncia es indiscutiblemente importante en la obra, y esto es
evidente ya que tiene una fuerte postura en relación con los temas principales de La
Casa de Bernarda Alba: autoritarismo versus rebeldía, mujeres versus varones y
mujeres ricas versus mujeres pobres.
En cuanto a la rebeldía y el autoritarismo, La Poncia es el personaje opuesto a
Bernarda, ya que sostiene que el hecho de que las hijas no puedan relacionarse con
hombres es algo completamente antinatural. Además, este espíritu rebelde se puede
ver desde el principio de la obra, cuando La Poncia dice:
“treinta años lavando sus sábanas, treinta años comiendo sus sobras, noches en vela
cuando tose, días enteros mirando por la rendija para espiar a los vecinos y llevarle el
cuento, vida sin secretos una con otra y sin embargo, ¡Mal dolor de clavo le pinche en
los ojos!, pero yo soy buena perra, ladro cuando me lo dicen y muerdo los talones de
los que piden limosna cuando ella me azuza, mis hijos trabajan en sus tierras y ya
están los dos casados, ¡pero un día me hartaré!” (Pág. 16).
El contraste entre la rebeldía y el autoritarismo es de suma importancia en el
contexto histórico en el que fue escrita la obra, teniendo en cuenta la opresión y
absolutismo, defendidos por una de las fuerzas durante la guerra civil española que se
Respecto al clasismo, cada personaje sabe en qué lugar está y tiene claro que
debe resignarse a ello. La relación entre Poncia y Bernarda muestra que a pesar de
haber compartido treinta años juntas, una patrona y una criada no pueden tener una
verdadera correspondencia afectuosa. No son del mismo estrato y no se pueden tratar
como iguales. Bernarda transmite manifiestamente la importancia de las clases
sociales y su diferenciación porque habla y trata con desprecio a la gente que no está
a su altura: “Los pobres son como los animales; parece que estuvieran hechos de
otras sustancias" (Pág.18). Así se justifica por qué La Poncia sigue siendo
despreciada en la casa de Bernarda, a pesar de trabajar allí hace tantos años; se
podría decir que ya sería parte de la familia de no ser por esa diferencia social en la
que Bernarda hace énfasis permanentemente.
En líneas generales, La Poncia es uno de los personajes más significativos en
la obra ya que se relaciona con los temas principales de la obra y es quien parece
conocer más en profundidad a Bernarda y a sus hijas. Proporciona un contraste
importante con Bernarda Alba, lo que nos permite establecer más marcadas
diferencias y posturas que enfatizan el clasismo, la rebeldía y el autoritarismo, los
hombres versus las mujeres; es decir los conflictos más característicos de la época.
viernes, 29 de abril de 2016
Descripción de mi Sinsombrero
Concha Méndez nació en Madrid 1898. Era poeta y una editora española. Junto a Maruja Mallo, y Margarita Manso, el grupo de mujeres más intelectual. Ellas, eran amigas de los hombres de la generación del 27, siendo tan amigos, que llegaron a viajar juntos. A parte de ser poeta, también fue, tal y como he dicho antes, era editora. Fundó, juntamente con su marido, una imprenta llamada “La Verónica”, la cual editó para la gran conocida revista de esa época “Héroe”. Por culpa del exilio, tuvieron que viajar, tanto ella como los otros, hacia París, La Habana, y México, lugar el cual abrieron una imprenta donde editaban textos de amigos españoles. En 1994 publicó uno de sus mejores libros “Sombras y Sueños”, el cual permaneció en silencio, hasta que publicó su poemario, “Vida o río” en el 1976. Finalmente, Cocha Méndez falleció en México el año 1986. Su nieta, el año 1991, publicó unas memorias de Concha Méndez, grabadas en cintas, relatando su vida.
Descripción de Bernarda Alba
Durante el transcurso de la obra de el libro “la casa de Bernarda Alba”, podemos encontrar
diferentes personajes, los cuales todos son mujeres. Los personajes principales son: Poncia, Bernarda, Martirio, Magdalena, Angustias, Amelia, Prudencia y Adela.
Etiquetas:
Descripción,
Generación del 27,
Marcel Gutiérrez,
Miquel Gómez,
Opción 3: La casa de Bernarda Alba,
Texto descriptivo,
Trabajo cooperativo
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