MI DIA DE AYER
Ayer, como cada mañana me desperté un poquito tarde porque me quedé dormida, pero no importa, porque era domingo. Me levanté con legañas aun en la cara y bajé a desayunar. Una tostada y un vaso de leche tomé con mi madre, ya que ¡era el día de la madre! Le entregué mi regalo y la felicité. Hacia un día estupendo, pero tenía que acabar mis deberes, así que en cuanto acabé, me salí al jardín y me puse a tomar el sol un ratito mientras leía. De vez en cuando iba entrando a casa para descansar del sol hasta que mi padre empezó a hacer la comida. Incluso vinieron mis tíos a comer para pasar el día con mi abuela. Comimos todos juntos una barbacoa y estuvimos hablando durante la sobremesa. Recordamos viejos tiempos durante bastante rato hasta que se hizo tarde y se tuvieron que marchar a su casa. El resto de la tarde estuvimos viendo vídeos que mi madre encontró en el garaje de cuando éramos pequeños. Empezaba a oscurecer, así que me fui a duchar y seguí con mis deberes para el día siguiente. Al fin acabé mi trabajo y pude descansar y ver la tele durante un rato antes de poner la mesa porque el día pasa tan rápido que ya era la hora de cenar. Preparamos la cena y nos sentamos en la mesa para hacer ya la última comida del día. Cuando recogimos, vimos una serie y nos fuimos a dormir. Ahora escribo todo esto en mi diario porque ayer se me hizo imposible llenar esta hoja.
1 comentario:
Alba, muy buena narración.
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