El papá llegó, pero... ¡no le trajo ningún regalo!
-Papá… ¡no me has traído los walkie-talkies que quería! - dijo casi llorando el niño.
-Lo siento hijo, no he podido… he ido a Nueva York para trabajo y no he tenido tiempo, lo siento, de verdad – lamentó el padre.
-Vale, te perdono papá, pero prométeme que la próxima vez me traerás algo.
-Si cariño, te lo prometo! – le dio un beso en la frente.
-Gracias papá! – Se puso muy contento el niño.
Se fueron hiendo para casa y el niño pensaba: -Qué suerte de tener un padre como este... que me quiera, me cuide… ¡TE QUIERO, papá!
2 comentarios:
Judit, la entrada es correcta: está bien etiquetada, no tienes faltas ortográficas y el diálogo está bien construido. Podías haberlo hecho un poco más complejo y te ha faltado la imagen.
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